RELATOS – AMÉLIE. Por Daniela Patrone

Amélie no dejaba nada a medio hacer. El fuego que corría por sus venas la motivaba a poner el corazón en todo lo que realizaba, condición que quizá se la debía a su sangre francesa.                                                                                Estudiaba con obsesión, trabajaba con ahínco, amaba con locura, en su vida no existía un punto medio, era todo o nada. Aunque había algo que la apasionaba más que cualquier otra cosa y eso era la pintura. Desde pequeña tuvo habilidad con el pincel, los colores y las formas. Como era de esperarse, le pidió a sus padres que la anotasen en clases de dibujo, actividad que tomó con toda la responsabilidad que la caracterizaba. Con el paso de los años, gracias a su esfuerzo y tenacidad, logró ser poseedora de un prestigio inigualable en el mundo de las artes plásticas.                                                                                                                 La gente que la conocía la admiraba, aunque era imposible seguirle el ritmo.
            Pero un día algo cambió… En una mañana fría de invierno se levantó y se sintió desanimada… la llama en su interior se había apagado. Se miró en el espejo, la imagen que este le devolvió no le gustó, es más, la asustó, pues sus ojos habían perdido el brillo. Finalmente, su fuente inagotable de energía y pasión por todo lo que hacía, se había agotado. No tenía ganas de nada, ni siquiera de pensar el porqué de su situación.                                                                                     Solo quedaba hacer una prueba. Se dirigió a la habitación contigua en donde se encontraban sus materiales de pintura. Ubicada frente al caballete con la hoja en blanco que siempre la inspiraba, tomó uno de los pinceles y al querer plasmar el primer trazo, la magia y el ímpetu que siempre la envolvía, no se presentó. Amélie se desesperó. ¿Qué había sucedido con ella? ¿En quién se había convertido de la noche a la mañana? ¿En dónde se había escondido la pasión que sentía por la vida?                                                                                     Mientras lloraba de forma desconsolada en un rincón del estudio, un sonido estrepitoso la sobresaltó… La alarma del celular la obligó a despertar. Sentada en su cama, mirando de un lado al otro, descubrió que todo se había tratado de un sueño.

Sin duda alguna, Amélie poseía pasión hasta para soñar…

Daniela Patrone

CARPE DIEM: CUENTOS PARA DISFRUTAR EL MOMENTO (2021, EDITORIAL DE AUTORES DE ARGENTINA)



Categorías:Pulsos

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