RESEÑAS DE LÁPIZ Y PAPEL: Clarice Lispector, por Jesica Sabrina Canto

La reacción incomprensible

La imposibilidad y dificultad para exteriorizar emociones, deseos y pensamientos propios en un tema comúnmente utilizado en la literatura, cuyos impedimentos van cambiando conforme van cambiando las sociedades y aparecen nuevas maneras de represión indirecta que las historias ficcionales reflejan.

En los cuentos “Amor”, “La imitación de la rosa” y “Búfalo”, de Clarice Lispector, el protagonista es un personaje femenino para el cual su cuerpo funciona como barrera última de contención para su subjetividad, que solo logra exteriorizarse como reacción incomprensible luego del encuentro con un objeto externo.

Lo externo que produce un extrañamiento

En los cuentos de Lispector aparece una negación a dar libertad a los pensamientos, una insistencia de algo que da inseguridad y temor, que quiere surgir y que es reprimido por el cuerpo que mantiene un comportamiento “correcto” según los parámetros sociales de las protagonistas. Vemos que en “Amor”, Ana se inventa tareas como ir al mercado en la que considera la hora peligrosa de la tarde, que es el momento en el cual se queda sola y las tareas domésticas ya están todas realizadas.

En el análisis que Pozenato hace de algunos cuentos de Lispector refiere a lo mencionado en el párrafo anterior diciendo: “Los tres personajes femeninos examinados: la muchacha, Ana y Laura, tienen en su condición social de mujeres casadas, rutinarias en las tareas domésticas, o sea, son el contrapunto negativo para la aventura de descubrimiento a la que son arrastradas. En los tres casos hay una referencia explícita a la juventud como edad perdida. Cuando se transforman en adultas, es decir, asumen los papeles de esposa, madre y dueña de casa que su medio social les impone, es que ellas descubren que lo que les era ofrecido como medio de realización personal acaba siendo una reducción de las dimensiones del propio yo” (Pozenato, 2010, p. 173).

Es en el encuentro con un objeto externo que se produce una reacción incomprensible para las protagonistas de sus cuerpos que no pueden controlar. Se trata de un cambio mediante un extrañamiento debido a que la percepción cambia de manera abrupta y con mucha intensidad en la mirada de eso diferente. En “Imitación de la rosa”, Laura contempla las flores como si quedara atrapada por su belleza, pero no pudiera terminar de expresarlo con claridad en su pensamiento.

Los objetos externos, en estos cuentos, estarían funcionando como un vehículo para la exteriorización de una subjetividad propia y reprimida por las protagonistas. En “Amor”, el encuentro con el ciego, del cual se podría inferir que Ana comprende, de forma indirecta, su propia imposibilidad de ver el mundo por su auto-recluimiento a la casa, las tareas domésticas y el cuidado de la familia. En “El búfalo”, la protagonista tiene un impedimento para exteriorizar su despecho hacia el hombre que la rechazó y encuentra en el búfalo la posibilidad de hacerlo, pero en su deseo de odiar pronuncia primero la frase “te amo”, lo cual era algo que estaba negando. Su reacción ante el animal se vuelve extrañada al identificar, aunque ella no lo note conscientemente, una analogía entre el rechazo del hombre con el hecho de que el búfalo esté mirando hacia el lado contrario de donde está ella, que se puede inferir también hacia el rechazo que se hace a sí misma, al insistir en querer a un hombre que no la quiere.

Pozenato hace un análisis de algunos de los cuentos de Lispector y plantea al otro externo como un espejo para las protagonistas y a su vez cita a Merlau-Ponty afirmando que el cuerpo es el espejo del ser y que el encuentro del cuerpo con el mundo es el encuentro con el propio ser (Pozenato, 2010, p. 166-169). Este planteo entra en relación con lo mencionado en los párrafos anteriores. Podríamos decir que el extrañamiento se produce al reconocer en eso externo (el ciego, las flores, el búfalo) un reflejo de algo propio subjetivo que las protagonistas intentan permanentemente negar y cuya última barrera es el cuerpo. En “Imitación de la rosa”, Laura duda si regalar las rosas o no, pero su cuerpo actúa sin titubeos en prepararlas y entregarlas, como negando ese deseo interno subjetivo de seguir contemplando esa belleza. Pero es luego, en el cuento, cuando esa función de barrera del cuerpo desaparece en el permanecer sentada en el sillón, cuando debería ir a cambiarse de ropa permitiendo la exteriorización del lamento por la pérdida de las flores.

Punto de quiebre

En los cuentos de Lispector acá analizados, se visualiza un punto de quiebre en las protagonistas. Ana al mirar al ciego, Laura en la contemplación de las rosas y la de “El búfalo” al estar frente al animal. Se produce un cambio en el personaje y suspensión del relato acompañado de incomprensión, ampliación de los sentidos. La perturbación desarma los lazos sociales, los personajes protagonistas están en tensión entre, cómo deben ser y lo que las convoca, las subjetividades femeninas aparecen bajo estado de influencia y la mirada deriva en un extrañamiento.

En “Amor”, Ana se queda desconcertada ante su reacción al mirar al ciego ya que no comprende el motivo ni lo que le genera. Se puede plantear en relación a esto que entra en juego el concepto de puntum propuesto por Barthes, el cual es definido como vacío de sentido, presencia muda por fuera del lenguaje que aparece de casualidad en relación con la percepción del sujeto que contempla (Barthes, 2009) en lo que podríamos ubicar como el momento de quiebre de las protagonistas de los cuentos de Lispector.

En “Imitación de la rosa”, Laura está de vuelta en su vida cotidiana de lo que se podría inferir fue una enfermedad mental, y se obsesiona con su comportamiento para mantenerse dentro de lo normal impuesto socialmente, censurándose a ella misma, su cuerpo aparece como una protección entre sus deseos y los actos que debe llevar a cabo. La contemplación de las rosas aparece en el cuento como un punto de quiebre contra lo cual lucha internamente pero no logra vencer. Esto está en consonancia con lo planteado por Foster quien, tomando conceptos de la psicología, propone la idea de lo real traumático como encuentro con lo real que genera la desubjetivación. El sujeto se vacía, se confunde con el mundo (Foster, 2001) tal como Laura queda inmersa en la contemplación de las flores incluso cuando ya no están ante su vista, queda sentada en el sillón imposibilitada de cumplir con el deber de cambiarse de ropa para asistir a la cena programada con amigos.

Se plantea lo real como lo que no se puede comprender ni poner en palabras, como algo que emerge y que hace aflorar la angustia (Foster, 2001). Esta angustia se hace explícita en el cuento en las palabras que la protagonista dice al llegar el marido a la casa.

Cambio en el mundo

En los cuentos de Lispector las protagonistas salen fuera de sus viviendas y eso es lo que permite la situación que provoca el quiebre. En Ana en el mirar al ciego en el tren, en Laura por el haber comprado las rosas en el mercado y en la protagonista de “El búfalo” por haber ido tras un hombre que no está interesado en ella como desencadenante para su encuentro con el animal en el zoológico. Tras ese quiebre que se da en las mujeres se altera la percepción del mundo, que se pone en juego en el encuentro con la naturaleza, Ana al entrar al Jardín Botánico, Laura con las flores y la mujer rechazada con los pastos que crecen entre el piso.

Esto está en consonancia con el planteo de Giorgi de que la rearticulación del campo de lo visible y lo sensible, genera una experiencia otra para los personajes en los cuentos de Lispector (Giorgi, 2014, p. 100).

En “Amor”, Ana es un ama de casa muy meticulosa con los quehaceres domésticos, tanto al punto de asustarle el no tener nada para hacer. En el mirar al ciego se produce una reacción en ella que no puede contener ni comprender. Intenta luego de este desborde volver a actuar como antes pero no lo consigue por completo, hay emociones que afloran de ella que se exteriorizan traspasando el dominio rígido del cuerpo que tenía antes, una percepción diferente a la que se niega, pero da a inferir que le es anhelada.

Giorgi plantea, sobre los cuentos de Lispector, la aparición de “nuevas coordenadas de alteridad y nuevos horizontes de interrogación” (Giorgi, 2014, p. 87) a su vez que habla de un “ordenamiento biopolítico de los cuerpos” (Giorgi, 2014, p. 92). Esto, tal como ya se mencionó, está en relación con el “deber ser” autoimpuesto por las protagonistas y el surgimiento de una subjetividad negada que amplía la visión del mundo existente.

“Una nueva interioridad que más bien corresponde a lo éxtimo, es decir, a una interioridad que se exterioriza, a lo propio y la propiedad que se abre a su frontera desconocida, ignorada o reprimida” (Giorgi, 2014, p. 98). En estos cuentos de Lispector, luego del quiebre en las protagonistas, el mundo es percibido por ellas como cambiado. Se modifica la percepción sensorial de estas mujeres aumentándola hasta la exageración. Perciben detalles que biológicamente no podrían como cuando Ana “ve” las patas de la araña en un árbol del Jardín Botánico. Podemos inferir que esto está en relación con lo interior que encuentra nuevos horizontes en este mundo diferente que permite descubrimientos internos y externos a la vez, otras realidades.

Conclusión

En base al análisis acá realizado, se corrobora la idea de la subjetividad que rompe las barreras del cuerpo luego de producirse un quiebre en las protagonistas a partir del encuentro con un objeto externo. Asimismo, se mencionó la idea de que la negación de esa subjetividad, la represión de pensamientos y comportamientos está en relación con el “deber ser” que perciben las protagonistas como una imposición propia, pero que de cierta forma proviene de lo social, pero es un tema que queda abierto para continuar desarrollándolo.

Bibliografía:

  • Barthes, Roland. La cámara lúcida. Buenos Aires: Paidos, 2009.
  • Foster, Hal. “El retorno de lo real”, in El retorno de lo real. Madrid: Akal, 2001.
  • Giorgi, Gabriel. “Capitulo 2. Domus, doméstica, domesticación: Clarice Lispector” en Formas comunes. Animalidad, cultura, biopolítica. Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2014.
  • Lispector, Clarice. “Amor”, “Imitación de la rosa”, “El búfalo” en Lazos de familia. Buenos Aires: El cuenco de plata, 2010.
  • Pozenato, José Clemente. “Clarice Lispector: la mirada de la mujer” en Antares. Letras y humanidades. Brasil, Rio Grande: Universidad de letras de Rio Grande, 2010.


Categorías:Reseñas de Lápiz y Papel

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