ESTRENOS DE CINE: Salas y plataformas despiden el 2021: Novedades de Hollywood y ficciones nacionales. Por MAXIMILIANO CURCIO

NO MIREN ARRIBA / Puntaje: 9

Impacto en 3, 2, 1…Un reparto de lujo (Leo Di Caprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Cate Blanchett, Jonah Hill, Timothée Chalamet, Mark Rylance​) engalana un film en donde la crítica social se encumbra como principal mensaje. En otros tiempos, hubiera sido este film una de las atracciones más preponderantes de la cartelera, mientras que hoy encabeza las novedades populares de la plataforma de streaming Netflix. Ya lo dijo Dylan hace medio siglo: ‘times they are-a-changing’.

Adam McKay, el realizador de “El Vicepresidente” y “La Gran Apuesta”, examina la corrupción política y la ineptitud colectiva, en tiempos de superfluos ídolos y líderes gubernamentales ineptos. Ejercita un media tour como mensaje concientizador, estrellando contra nosotros un drástico interrogante: ¿podría el mundo acabarse más pronto que tarde? Humor sutil y absurdo proliferando grafican la necedad humana, trayéndonos vivos recuerdos de “Dr. Strangelove” (1964) y su imperecedera sátira. No es una bomba atómica aquí la amenaza, proviene del espacio exterior y promete impactarse de lleno contra nuestro gigantesco ego.

Un gran cometa amenaza con hacer contacto. La mitología clásica nos advierte: Eurídice, no mires atrás. Hollywood , que ha hecho de su rutina un menú casi diario de cine catástrofe aquí y allá, desde los ’70 hasta hoy, saborea la ocasión. Sin embargo, “No Miren Arriba” resulta una propuesta sumamente singular: cine de género como instrumento para ensayar una mirada autoral. La opinión científica, el negacionismo y las conspiraciones, la verdad paralela que tejen las redes, todo ello puesto a debate. McKay no descuida perspectiva. Haciendo un poco de historia, política, realidad social y medios se han mixturado previamente en gemas como “Network” (1976) y “Mentiras que Matan” (1997). El presente film vuelve relevante a la atávica inquietud: ¿en manos de qué lideres dejamos el mundo?

Cuando el tiempo juega en nuestra contra y cuando quienes nos gobiernan han perdido el rumbo por completo, la tragedia parecerse cernirse sobre nosotros, pobres espectadores de la catástrofe. Allí es cuando “No Miren Arriba” recuerda visualmente a “Deep Impact” (1998) y “Armageddon” (1998), distopías comerciales cuyo punto de referencia añade interés a una temática de impostergable pertenencia; el cambio climático que nos involucra y la toma de conciencia que se hace urgente agenda desnudan las falencias de una adormecida sociedad centrada en el consumo de virtual. Perfecta radiografía de los surreales tiempos que corren, las influencias de los medios masivos, los fakes virales y las guerras dialécticas entre bandos ideológicos, conforman semejante cóctel para la explosión apocalíptica.

No es sublime el tono elegido; Adam McKay puede lucir serio y preocupado sin necesidad de caer en la solemnidad: se ríe de todo y de todos. La fauna humana se reconoce en pares que niegan el conflicto, mientras visiones astronómicas puestas bajo la lupa ofrecen suficiente materia de revisión. Un ritmo aplanador y un sentido de la emoción que no cae en el facilismo acompañan el caudal de ironía y acidez de una propuesta que acaba conformándose como una triste mirada sobre la sociedad moderna. Valores suficientes como para considerar a “No Miren Arriba” como una firme candidata a múltiples nominaciones a los próximos Premios Oscar. Una radiografía del mundo actual, portadora de inmensas actuaciones y una concepción estética notable, garantiza la fórmula infalible.


LA SOMBRA DEL GATO / Puntaje: 3

La búsqueda de una verdad reveladora lleva al personaje protagonista de esta historia a encontrarse lo inesperado. Tal es el disparador argumental de la última propuesta de José Cicala, “La Sombra del Gato”. Una aventura, ambiciosa, desmedida, confusa y onírica. Un collage de géneros de aglutina el suspenso, el drama, el cine fantástico, la comedia y el terror. Una propuesta experimental y delirante, que añade el toque bizarro que toma una página de Robert Rodríguez y sintetiza a Alex de La Iglesia. Emula a Guillermo del Toro y admira a Quentin Tarantino; tales son las influencias del realizador argentino que pocos meses atrás estrenara el film “Sola”. Nombres de primera línea, como Luis Machín, Rita Cortese, Miguel Angel Solá, Danny Trejo y Maite Lanata integran un elenco de figuras reconocidas, al servicio de una historia que deposita sobre nosotros profundos interrogantes, sin preocuparse, explícitamente, por responderlos todos. El tono no será siempre el acertado y el verosímil será puesto a prueba, mientras la dirección actoral lleva el relato hacia confines estrafalarios de sangriento ritual. Una fortaleza que resguarda secretos y un mundo paralelo sectario alimentan la imaginación de un director que no pecará de tímido. ¿Qué está dispuesto a cambiar el ser humano por su fanatismo? Pareciera la pregunta encumbrarse como mensaje moral subliminal a tan exagerado paradigma. El despertar de la joven protagonista, ilustrada su travesía en contrastada fotografía y estridente sonido pop, acompaña un relato vertebrado a través de flashbacks y una ambientación surrealista. No obstante, las referencias cinéfilas de culto y las buenas intenciones narrativas no acaban por materializarse en un producto desparejo, inconstante y falto de cohesión. “La Sombra del Gato” es un tren desbocado pronto a estrellarse.


CHANGO, LA LUZ DESCUBRE / Puntaje: 6

Un artista que se expresa a través del arte fotográfico, en la necesidad de encontrarse con infinitas posibilidades creativas. Estimulado por los mundos del cine y del teatro, Félix Monti siente la inquietud y necesidad de desarrollar su capacidad plástica desde su juventud. Indaga campos posibles a través de la estructura de luces y sombras de una imagen, trabajando en escenografías. Como toda revelación que representa aquella pasión a la que entregamos nuestra vida, se dispone a perfeccionar su oficio. Encuentra fascinación en el misterio que encierra la imagen en movimiento, la fotografía lo ha atrapado y dedicará a ella su vida entera.

Chango se vincula con Saulo Benavente y Pablo Tabernero, descubre el cine argentino de la mano de Hugo Del Carril. Persigue una búsqueda experimental, trabaja sobre negativos, revelados y emulsiones. Se maravilla con los clásicos mudos del expresionismo alemán, consume fervientemente todo el cine de la Nouvelle Vague. Emblema paradigmático del cine argentino, Monti admira la poética de Gregg Toland en “El Ciudadano”, mientras investiga las bondades del blanco y negro. Sin descanso, trabaja las estructuras dramáticas de cada gama cromática, considerando la intervención externa del color.

Proyectada en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, para su última edición, Paola Rizzi y Alejandra Martín dirigen “Chango, la Luz Descubre”, logrado homenaje al responsable de la fotografía de más de veinte películas del cine nacional, entre las que se cuentan las oscarizadas “La Historia Oficial” y “El Secreto de sus Ojos”. A lo largo de casi una hora y media de metraje, presenciamos, por medio de imágenes de archivo y testimonio de colegas, preciado rastro de vida que rescata lo más preponderante de su profusa obra, en la síntesis perfecta de su arte. La cámara no es más que una herramienta para comunicar un mensaje. Sabe captar Monti la importancia del mismo, cuando el sentimiento obedece a la historia. Es aquella cualidad que supieron interpretar grandes cineastas de nuestro medio, como Lucrecia Martel, María Luisa Bemberg, Lita Stantic y Pino Solanas. Ellos confiaron la fotografía de sus películas a Monti. El las dotó de alma. Es la combinación de la simpleza con la fuerza y el espíritu que su cuerpo de obra cobra. Algo mágico sucede, congelando un momento. Algo mágico, liberador y poderoso nos transmite la lente de este sinónimo de autoridad técnica y tradición para la industria nacional.


MATRIX: RESURRECCIONES / Puntaje: 5

“The Matrix” dio un giro de ciento ochenta grados al panorama del género de ciencia ficción, escrita y dirigida por las hermanas Wachowski y protagonizada por Keanu Reeves, Laurence Fishburne, Carrie-Anne Moss y Hugo Weaving. Dado su fenomenal éxito, la franquicia devendría en una serie de videojuegos, cortos animados y cómics. Además, en 2003, se estrenaría, de forma simultánea, los films “Matrix Recargado” y “Matrix Revoluciones”, reavivando la mística de tan fabulosa concepción. Los novedosos efectos visuales que habitaban la realidad paralela se convirtieron en un soporte visual como vehículo a una intrigante narrativa, que aunaba conceptos filosóficos y religiosos. Múltiples lecturas políticas se desprendían de una acción rodada a alta cantidad de fotogramas por segundo. El mérito correspondía a las hermanas Lana y Lily Wachowski. El precedente había sido sentado.

Esta vez, Lana trabaja en solitario, sin la compañía de su hermana, confiando en lo pertinente -y comercialmente redituable – que tiene para decir “Matrix”, casi veinte años después. Dos horas y media de metraje buscan resolver el interrogante acerca de cuál es el contexto del nuevo Neo. Flashbacks mal implementados se acumulan a lo largo de una hora completa, plagada de referencias en absoluto superfluas para los fans de la saga. Mientras el meta mensaje abusa de su condición y los guiños se acumulan parodiando a los propios intérpretes, se recrea el paradigma de la película original: la concatenación de diálogos subliminales amenaza con romper la cuarta pared, mientras códigos binarios navegan los nuevos rincones de esta insurgente versión útero de videogame.

A diferencia de la trilogía original, un tono de comedia caracteriza a la primera parte del relato. No es la ambición una de sus características, observamos, mientras inquirimos acerca del remanente en aquella profundidad filosófica de la película original. No hay colosal puesta en escena que pueda maquillar serias fallas de guion. Puede que la secuencia de acción inicial sea la mejor de toda la película, también es cierto observar que el efecto ralentizado no luce igualmente impactante que dos décadas atrás. La esencia de la mentada resurrección se sostiene sobre una línea muy delgada que se balancea entre el homenaje y la parodia, dejando un sabor de boca insuficiente. Resuelve algunas de las inquietudes planteadas, dilapida el potencial de otras. La búsqueda de la justificación lógica se desentiende del genuino sustento y el factor emocionante no siempre colma las expectativas. Tradicional y previsible, dividirá opiniones bajo el primordial interrogante: ¿Por qué otra película de Matrix?

Una de las primeras sorpresas que arroja la flamante aventura sci-fi es la inclusión de un nuevo Morfeo, mientras Laurence Fishburne brilla por su ausencia y la elección actoral de reemplazo deposita un cúmulo de dudas. Keanu Reeves conserva la agilidad, mientras que Carrie Ann-Moss su atemporal carisma. Poco más preserva esta dimensión paralela de realidad virtual, en búsqueda del mero escapismo cuando la belleza se fuga de la esencia cinematográfica corrompida por franquicias sin el más mínimo sentido conceptual y estético. Que veinte años no es nada, dos décadas después poco puede custodiar el asombro aquel, hoy átomos desprendidos de un cuerpo desgastado. “Matrix Resurrecciones” ensaya un mini destello del otrora tótem adorado. Hay algo patético en la ausencia de sentido, comprobará la audiencia al despertar del vacío sopor, de toda película que se idolatra a sí misma.


SPIDERMAN: NO WAY HOME / Puntaje: 4

La enésima versión refundada, sencillo es para Hollywood volver a la copia consabida que clona la nunca extinta fauna de superhéroes. El síntoma que se hace carne en la industria: la falta de originalidad, la fórmula fácil que dará redito económico, en desmedro del artístico. La proliferación incesante de superhéroes que, indiscriminadamente, acaparan la cartelera, acomete un último intento de aparición con una nueva entrega de “Spiderman”. El acto de nostalgia fallido y superficial que pretende tocar ciertas fibras placenteras de la memoria cinéfila. La butaca siempre dispuesta a contemplar la dispersión pasatista que este tipo de productos promete. Y que cumple casi siempre, sin importar el buen gusto estético dejado a un costado.

“Venom”, “Godzilla versus Kong”, “Black Widow” y un largo etcétera echaron leña al fuego de la película con comienzo y final reiterado. La prostitución de la noble esencia del subgénero, que no hace honor al legado. La monotonía que satura por su falta de recursos estéticos. Nivel exasperante, del cual “Spiderman” queda eximida. Pero, aún, insuficiente. Si quieren disfrutar de un producto bastante mejor logrado, no olviden que Sam Raimi dirigió a Tobey Maguire bajo el traje del superhéroe, en el año 2002, quizás la mejor de todas las incursiones en la gran pantalla del intrépido hombre arácnido. Dirigida por Jon Watts, responsable de las últimas tres previas incursiones, algo de vida parece insuflar a la nueva propuesta, al icónico personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko, para el cómic Amazing Fantasy de Marvel, allá en 1962. Algo que no termina de ser del todo suficiente.

Puede comprenderse la presente película como un homenaje a propias situaciones que atravesara anteriormente el héroe; factor que identificará a los fans más acérrimos, pero dejará con sabor a poco a quienes pretenden algo de más de sustento, que el mero hecho de impostar un pretexto orgánico para unir subtramas y sentar precedentes para próximas entregas de la franquicia. La madurez evolutiva de Tom Holland como ‘Spiderman’, confrontando la maldición que traen consigo los superpoderes que le fueran brindados, se constata favorable, al mando de un elenco de super estrellas que incluye a intérpretes de la talla de Andrew Garfield, Zendaya, Benedict Cumberbatch, Jon Favreau, Jacob Batalon, Marisa Tomei, J. B. Smoove, Benedict Wong, Jamie Foxx, Alfred Molina, Willem Dafoe, Thomas Haden Church, y Rhys Ifans. Un all star cast y un cúmulo de efectos especiales que no llenan el vacío imperante.



Categorías:Rincón Cinéfilo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: