ESTRENOS DE CINE: Las pantallas nacionales se renuevan. Por MAXIMILIANO CURCIO

SOLA – Puntaje: 5

La cotidianeidad de la soledad hace al síntoma, disparando niveles insospechados de locura y fanatismo. “Sola”, estrenada luego de dos años de haber concluido su rodaje, examina la condición humana con altibajos en el tono dramático, heterogeneidad que le permite alcanzar ciertos registros de suspenso agobiantes. Una lograda recreación de época, mediante un detallista diseño de arte, nos deposita en la realidad alternativa de Argentina durante la Segunda Guerra Mundial. Una reciente viuda alberga a dos prófugos del régimen. Será menester no adentrarnos en detalles narrativos que puedan privar al espectador del nunca subestimado factor sorpresa. El realizador José Cicala reflexiona acerca del encierro y la maldad como elementos atávicos, plasmando en imágenes una idea Argumental firmada a dúo por Griselda Sánchez y Gustavo Lencina. El plano real diluye su frontera con la fantasía distópica. Drama y thriller mixturan registros, mientras un elenco repleto de nombres de primera línea (Solá, González, Mazzei, Machín) aporta oficio a un film cuya resolución luce en cierto modo forzada.


EL APEGO – Puntaje: 9

Filmada en blanco y negro, ambientada en la Argentina de los ’70, “El Apego” nos presenta un relato que desborda oscuridad. Una joven recurre a una clínica de abortos clandestinos. La doctora que la atiende encuentra motivos para negarse a asistirla, sin embargo, le ofrece una solución alternativa. El posterior desarrollo del vínculo nos sorprenderá, develando perturbadoras personalidades de ambas protagonistas, en la piel de las acertadísimas Lola Berthet y Jimena Anganuzzi. Dosis de peligro, misterio e intensidad surcan las finas capas narrativas de un film que se revela ante nuestra atenta mirada como una trepidante sucesión de atracciones relacionadas entre sí, generando un entorno narrativo viciado. Explora el drama sexual que se desata entre ambas protagonistas, echando a andar un perverso mecanismo de horror. Con precisas intenciones, el realizador Javier Diment (“El Eslabón Podrido”) busca construir situaciones de inquietante intimidad. Atrapante, su alucinada puesta de cámara genera una atmósfera densa y extrañada. Un enfoque psicológico caracteriza a este denominado melodrama criminal, no menos evidente que su intenso nivel de erotismo. Una rara avis dentro de nuestro medio. Los extremos acaban por rozarse, a medida que nos adentramos en este volcánico, brutal e incorrecto juego de poder. Con habilidad, Diment tergiversa el verosímil de lo esperado. Las referencias góticas nos recuerdan a una joya de culto como “Morgiana”, emblema polaco del thriller psicológico setentista. La máscara en su máxima expresión responde al impulso obedecido: un dúo de actrices con bendecido talento participa de este festín audiovisual. La opacidad del relato nos hace percibir su tendencia rupturista. Celebremos al cine en su estado más perturbador y puro.


LO INEVITABLE – Puntaje: 6

Ganadora del reciente concurso “Blood Window”, esta apuesta al género sobrenatural bajo una mirada de autor, nos trae el desafío que enfrenta una familia, buscando sobrevivir en horas críticas que presagian el apocalipsis. Una mirada de corte netamente religioso anuncia que el lado correcto elegido salvará a unos pocos. Enmarcado en los límites de un thriller fantástico, “Lo Inevitable” transcurre a mediados de los años ’50. El realizador de “Pájaros Negros” se inspira en el cine de M. Night Shyamalan (a quien homenajea, de modo explpícito), construyendo un producto de infrecuente hallazgo en nuestro medio. Un detallista tratamiento del color y la gravitación de personajes perturbados por inquietantes traumas internos conforman las principales características de un film en donde el factor externo actúa como desencadenante. La llegada de un extraño coloca en jaque creencias y devela secretos, favoreciendo a la construcción del clima. Claustrofobia e incertidumbre buscan elevarse como condiciones que impacten en el espectador. Fercks Castellani presta especial atención al conflicto autocontenido en las dimensiones de una cabaña, terreno propicio para un atractivo uso del fuera de campo, como instrumentación de una intriga siempre sugerida y nunca explícita en dar conclusiones. Entre falsos profetas y funestas profecías, la imaginación dará forma al miedo que no se representa con imágenes.


ADIÓS A LA MEMORIA – Puntaje: 7

El lenguaje desarticulado, el dispositivo documental imbricado. El pasado de un hombre que es el olvido de una nación. O viceversa. Quizás, el pasado entendido como una serie de momentos. Eslabones perfectos. El pasado no nos persigue, somos nosotros quienes perseguimos fantasmas que encontrar. Apenas una cuenta en el collar del tiempo. “Adiós a la Memoria” apuesta a un guión de orfebrería, un trabajo artístico que es también una hoja de ruta de vida. El tema de los recuerdos como fragmentos de un todo y sus múltiples capas de análisis representan el núcleo central del reciente estreno del cine nacional. Nicolás Prividera reconstruye una relación paterno filial hecha de imágenes y registros caseros. De aquellas películas familiares azarosamente realizadas. ¿Cómo imaginar, en aquel entonces, su destino, tiempo después? Allí están las huellas luminosas de un recuerdo menguante; también la presencia de un pasado que regresa. Vivo, cambiante, transformador. Material filmado a lo largo de veinte años otorga sentido a un producto fílmico poliédrico y retrospectivo, que también funciona como diario personal de corte ensayístico, donde el realizador concluye su propia trilogía personal. Cuadernos familiares y archivos de cine omnipresentes saldan cualquier tipo de deudas con aquella verdad difusa. Participante del último Festival de Cine Internacional de Mar del Plata, “Adiós a la Memoria” ejercita una mirada irónica sobre el destino, cuestionándose porqué un país apuesta a la amnesia, conformando también, una mirada sociopolítica. Allí está la propia identidad del director, reconstruyendo su propia esencia y tejiendo lazos indivisibles con anteriores abordajes documentales, como en “M”, donde siguiera el camino de su madre desaparecida. Emotiva, reflexiona acerca de la memoria selectiva sobre aquellos eventos que decidimos olvidar, acaso la memoria puede ser aquel animal salvaje imposible de domesticar.



Categorías:Rincón Cinéfilo

2 respuestas

  1. Loinevitable pArece una pelicula sin terminR y le dan 1 punto mas que a Sola que esta espectacular …..raro…

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