Entrevista a Camila Reveco: Revista Ophelia celebra su cuarto aniversario. Por Maximiliano Curcio

-Mirando hacia el futuro, ¿qué novedades nos aguardan a los lectores de Ophelia para el próximo año?

Es todavía todo un impacto pensar en estos cuatro años y todo lo que ha pasado. Desde septiembre de 2017 a la fecha hemos publicado trece ejemplares y, además, dos ediciones especiales -de muchas que se vienen- que hemos llamado Arte díscolo. Estoy con muchas ganas de que Arte Díscolo crezca, se consolide y tenga, por así decirlo, vida propia. Ese será un desafío editorial muy importante para el año que viene. Actualmente, de forma independiente, hemos logrado editar cada dos meses un nuevo ejemplar con un promedio de 150 páginas. Con el ánimo de incentivar la lectura, Ophelia está disponible de manera gratuita desde la web y está traducida al inglés… Contamos también con un dossier de literatura “El jardín de Ophelia” que nos ha permitido publicar textos inéditos de decenas de escritores  y escritoras que aceptan el maravilloso desafío de inspirarse en una obra de los artistas que se integran a esta comunidad. Asimismo hemos logrado ampliar nuestros horizontes a otras plataformas mediante el canal de youtube que hoy cuenta con más de cien videos, la cuenta de Instagram desde donde hacemos entrevistas en vivo y ZOOM, espacio que nos permite realizar reuniones grupales para conocernos mejor, aprender y discutir sobre distintos aspectos del arte contemporáneo.  Han confiado en nuestro trabajo más de 160 dibujantes, pintores, grabadores y escultores de todas partes del continente y también de España y gracias a ese apoyo, puedo decir que Ophelia se ha convertido en una revista latinoamericana sin precedentes y en una plataforma muy pero muy importante de difusión para los artistas visuales del continente.

Nos falta algo fundamental: que las empresas y las instituciones públicas y privadas nos conozcan, se involucren y puedan colaborar con este proyecto para que el camino  sea menos espinoso. Es necesario para estos proyectos culturales contar con recursos materiales para poder conseguir mayor estabilidad y cierta proyección en el tiempo. Nosotros tenemos mucha energía y es por esa energía que hemos logrado que Ophelia exista, pero necesitamos apoyo porque puede ser muy estresante hacer malabares para administrar pocos recursos. Hemos sido buenos para comunicar con pasión lo que nos gusta pero hay una parte indispensable que debemos desarrollar de forma urgente y es la comercial. Este es el desafío más ambicioso que tenemos a partir de ahora: tener una red de sponsors importantes que confíen en nosotros como lo han hecho los artistas que nos eligen para visibilizar su obra.

-¿Qué importancia representa para vos concretar un proyecto de revista binacional, uniendo Chile con Argentina?

Mucha. Atravesar la pandemia desde Chile para mí fue producto del azar, de un sin fin de situaciones que no tienen ni siquiera mucha lógica. Sin duda significó un crecimiento gigante para Ophelia porque el hecho de que yo, como cabeza de equipo, esté operando desde este país, y ahora puntualmente desde una ciudad como Viña del Mar, implicó que muchos artistas plásticos chilenos nos conozcan y se incorporen a la plataforma. Artistas hay muchos, en todas partes y hay muchos muy buenos pero, definitivamente, para que tu producto crezca y se consolide hay que viajar, hay que trabajar “en terreno”. Es toda una aventura y la recepción acá ha sido muy buena. Estamos contribuyendo, desde un lugar muy chiquito, a las relaciones de intercambio entre Chile y Argentina en el campo del arte y eso nos enorgullece. En la Quinta Región, sector en el que vivo, estamos en un proyecto nuevo con un grupo fabuloso; se trata de un colectivo de diez mujeres grabadoras, las Graphos Grabadoras. Artistas muy prestigiosas, de gran trayectoria y con ellas estamos concentradas en la producción de un micro documental realizado en conjunto con la productora Nuevas Cabezas. Este proyecto, que implica alianzas de estas características, ilustra la fusión que hemos logrado por estar acá en Chile y espero que sea el primero de más documentales que podamos hacer a mediano plazo.

La Artista Ophelia de portada es la hondureña Patricia Nieto Silva
La artista de contraportada es la escultora y pintora chilena Jeanette Moris

-¿Cuál distinguirías como la principal virtud de tu equipo de trabajo?

Es gente que disfruta lo que hace, gente que cree en Ophelia. Alexia Delonc se incorporó ahora, trabajando desde Buenos Aires, y asumió el desafío de diagramar los números oficiales que se editan cada dos meses; no es poco trabajo y mucho compromiso. Freddy Andrade, desde Neuquén, seguirá diseñando pero estará abocado a Arte Díscolo, los especiales de Ophelia, a los que queremos darle mucho impulso. Creemos que Arte Díscolo será una buena alternativa para seguir apostando en materia de difusión. Julián Reveco, mi hermano, trabaja también desde Neuquén y cuento de él de forma incondicional: Juli trabajó como periodista, traductor y, ahora mismo, maneja las redes sociales y edita los contenidos para YouTube ¡imaginate lo importante que es para Ophelia! De la misma manera el trabajo y apoyo permanente de Gonzalo Lorente, que opera en distintos frentes de acuerdo a lo que se necesite, es clave. Lo mismo sucede con Betsabé Stay. Rubén Reveco, mi padre, aporta con su conocimiento como artista e investigador muchísimo; siempre está cuando se lo necesita. Una reciente incorporación, junto a la de Alexia, ha sido la del periodista Darío Irusta que, desde Mendoza, está editando los textos de las entrevistas que se leen en la revista. Su trabajo es clave y lo ha sabido resolver muy bien. El perfil de la gente que está trabajando en Ophelia tiene que ser el de gente sensible, con cierto vuelo y que tenga interés genuino por el arte y por la cultura.

-¿Cuáles son los próximos artistas que estarán en este número aniversario de Ophelia?

Ophelia Nro. 13 tiene, nuevamente, en su portada al artista chileno Tomás Santelices. Él es un fiel exponente del expresionismo abstracto y su obra tiene mucha fuerza, mucha expresión y movimiento. Es un artista muy potente y lo seguimos desde hace un montón de tiempo. En la contraportada está presente, desde Perú,  Ana Balcázar Bartra con una pintura figurativa, muy sólida, que amalgama el mundo de la naturaleza y el de nosotras, las mujeres. Un lujo de artistas los dos. Puedo adelantar sólo esos dos nombres; la semana que viene, desde la web pueden descargar la revista para descubrir al resto de creadores.

Los ejemplares se descargan de forma libre y GRATUITA desde www.revistaophelia.com

Cuenta de Instagram: @opheliarevista 



Categorías:Conversaciones Siete Artes

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