CLÁSICO…: “Viy”. Por Daniel Cozzolino

Película: “Viy” (URSS, 1967)

Dirección: Georgi Kropachyov y Konstantin Yershov.

Al terminar el año en el seminario de una iglesia, 3 sacerdotes se pierden de regreso a su casa. Vagando por la niebla que cubre el campo, llegan a una casa de una anciana que les da cobijo, pero los separa en diferentes habitaciones. Uno de estos sacerdotes recibirá una visita de la anciana, quien es en realidad una bruja. Habiendo escapado, y luego de regresar a su iglesia, este sacerdote deberá velar por 3 noches seguidas el cadáver de una joven bruja. Cada noche, la fe y la cordura del sacerdote serán puestas a prueba en un desfile onírico y demente de espectros, peligros y monstruos.

“Viy”, en su historia desnuda descripta anteriormente, es una versión del cuento de Nikolai Gogol con el mismo nombre. Previo a esta adaptación, en 1960, el cuento sirvió de inspiración para la película italiana de terror “La máscara del demonio” de Mario Bava. Pero es esta película dirigida por Georgi Kropachyov y Konstantin Yershov la que nos presenta la mejor versión y, en mi opinión, la mejor cinta del cine realizado en Rusia durante el periodo soviético y mas accesible al mercado mundial manteniendo su esencia y personalidad intactos.

Si bien el argumento del film nos lleva directamente al cine de terror, es más un cuento de campamento, casi una fábula folklórica rusa. Hacia el final de la cinta, las situaciones se vuelven realmente terroríficas y tensas, pero también tiene un humor desenfadado y casi infantil, con momentos parecidos a sketches cómicos. A este fin ayuda la forma en que fue filmada: las limitaciones técnicas y de efectos visuales son explotadas al máximo; en lugar de ser una debilidad, las vuelven el punto fuerte de la película. Escenarios artificiales que simulan el campo, el volar de la bruja que no convence a nadie, los actores maquillados de demonios de la última noche del velatorio; todo está expuesto, nada se simula en pos de lograr la verdad o la similitud de algo fantástico. Todo está a servicio de la narración y de la historia, por lo que los efectos especiales, por más precarios que puedan parecer, ayudan a construir un ambiente delirante y demencial. Fácilmente podemos pensar en la estética de las películas del estudio  Hammer, con sus también limitados recursos; pero en el caso de “Viy” todo esto se mezcla, además, con una atmosfera de iconografía rusa, la iglesia ortodoxa, zonas y costumbres rurales de la Rusia de finales de los años ´60.

El ritmo de la película puede dividirla en 3 momentos disímiles entre sí. El inicio simplón y cómico se rompe con la llegada a la casa de la anciana terrorífica; como demostrando que no todo va a ser risas. Luego, el sacerdote regresa a su iglesia y el clima regresa a un humor surrealista e inocente. Será hasta que el sacerdote llega a la pequeña iglesia de la aldea donde tendrá que velar a la joven que el terror aflore, olvidándose de todo lo anterior. Esas tres noches dentro de la iglesia, con el cadáver de la joven, son material de pesadillas, con planos superpuestos de manos gigantes que rodean al sacerdote, demonios reptando de ventanas, esqueletos vivos y la bruja volando en su ataud. Los movimientos de cámara, el maquillaje, la iluminación; todo nos permite ponernos en la piel del sacerdote, sufrir el mismo terror que el y esperar con nervios el sol del nuevo día. Serán estas tres noches un anticipo del terror expuesto por Sam Raimi en sus dos primeras películas de “Evil Dead”. No por nada, a pesar del humor previo al final, esta película fue promocionada como “la única película de terror filmada en la Unión Soviética”. Una joya escondida del cine soviético que tenemos la suerte hoy en día de poder conseguirla para disfrutarla y alimentar nuestras pesadillas. Una película hecha con el amor de quien quiere contar una buena historia con los elementos que posee y cautivar con la forma de narrar. Es en ese deseo que está el secreto: las buenas películas no se esconden detrás de grandes presupuestos o efectos especiales impecables, sino que están en el corazón de quien quiere enamorar al espectador y meterlo en su mundo, al menos, por casi dos horas de su vida.



Categorías:Clásico y Moderno

3 respuestas

  1. Acabo de leer el más interesante comentario sobre esta película sorprendente. Tanto por la temática como por su origen, me tenía bastante desconcertado, ahora la veo desde una nueva perspectiva.
    Muchas gracias

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    • Aldo: Gracias por tan buen comentario. En tiempos donde escribir se hace un poco difícil por el contexto de pandemia y el hastío que trae aparejado, recibir una devolución como la tuya da ánimos para continuar. Espero que el resto de mis reseñas (las anteriores y las que vendrán) te gusten de igual manera.
      Abrazo!

      Me gusta

  2. Aldo: Gracias por tu comentario! En tiempos de pandemia y el hastío que ello acarrea, leer una devolución como la tuya anima a escribir más. Espero que el resto de mis reseñas (las pasadas y las futuras) te gusten de la misma forma.
    Te dejo un abrazo grande!

    Le gusta a 1 persona

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