
En este mundo de ruidos, el hacer silencio para escucharnos y ponerse en el lugar de la otra persona parece cuesta arriba. El conocimiento intuitivo , profundo de la naturaleza humana con sus miedos y esperanzas partiendo del autoconocimiento e introspección nos haría sentir al ser humano como alguién más próximo y prójimo o quizás hasta como un hermano, hermana dolido y esto generaría confianza, compasión al comprender las emociones.
Empecemos por el dialogo interno, a escucharnos empáticamente sin castigarnos y aprender a escuchar, sin juzgar, sin prisa a los ótros para establecer relaciones constructivas . La palabra empatía es de origen griego ´´empátheia´´ que significa ´´emocionado´´.
En la psicología, la empatía es la capacidad psicológica o cognitiva de sentir o percibir lo que otra persona sentiría si estuviera en la misma situacón vivida por esa persona. Elegir, tomar decisiones conscientes ‘’soy lo que soy como consecuencia de mis elecciones de ayer´´ no nos ocasionaría sufrimientos o heridas porque las respuestas a lo que nos suscede es la clave efectiva de todo un proceso .
Nuestro carácter, impulso, identidad básica en modo alguno tiene que quedar roto o el piso psicoemocional desbalanceado y es al contrario; de las experiencias difíciles sacamos fuerzas, ultra desconocidas que están anidadas en el inconsciente, en la energía vital, erótica de la vida: las respuestas al hecho o suceso marcarán ‘’el día después’’.
El carácter se moldea y desarrollan las fuerzas interiores o potencialidades, el libre albedrío o libertad para abordar circunstancias difíciles en el futuro se gestionan y aprenden en los hogares y escuelas. Por ello insisto en desarrollar las Artes en cualquiera de sus manifestaciones porque están en todos los seres humanos aún sin explorar. Por eso se habla del arte de saber escuchar y si supiéramos lo grandioso y terapéutico.
Nunca es tarde para retomar y aprender la Escucha Empática, es tan fácil como el saber respirar y la tenemos siempre, sin hacerla visible, pero ahora es fundamental ante los tiempos díficiles o distópicos que estamos viviendo, porque no sería extraño el quedar desconectados ‘’del mundanal ruido’’ sin redes sociales ni electricidad; porque ya estamos sin interacciones sociales, sin contacto físico ‘’cara a cara’’ pero nos tenemos, a Nuestro Ser, el tiempo y espacio para ‘’volar’’ con la imaginación y la poesía en el cielo con imágenes infinitas o percibir a los hijos o hijas; el ser humano es único en sus gestos, movimientos como las plantas, los animales, la brisa u olores de la tierra húmeda o el danzar a la luz e la luna aullando nos conecta al amor inconmensurable….
Los tiempos son ótros, estamos cambiando y no podemos seguir viviendo con los paradigmas desfasados. La comprensión y compasión al percibir las debilidades de los ótros, no acusadoramente ni con críticas intencionadas o devaluativas nos ayudarían a interaccionar al desarrollar estas habilidades empáticas.
Las lecturas y el teatro o cualquier actividad artística nos prestan sus energías al identificarnos con el personaje, por ejemplo al leer un cuento o ver una película porque activamos la imaginación ese lado derecho del hemisferio cerebral nos impregna de poesía, de la vida sagrada como milagro misterioso de estar vivos.
En todas las épocas han sucedido situaciones traumáticas como terremotos, guerras, asesinatos de líderes, pestes, violaciones e invasiones, y decía, es nuestra capacidad de atención y escucha a Nuestro Ser y al otro, que hará posible alquimizar las situaciones difíciles. Conozco a personas que vivieron la segunda guerra mundial , la depresión económica, las pestes, sobrevivientes de campos de concentración, de terremotos, guerras intestinas que han podido a través de sus respuestas constructivas, y el darse cuenta al comprender esos eventos reconstruirse, y ello parte de la propia auto comprensión y amor al sí mismo o misma como ese amor altruista al prójimo. El retomar el rumbo de las vidas con responsabilidad y esperanza nos hace amar la vida día a día y escucharla.
Nuesto poeta Félix Armando Núñez al sentir la muerte del líder Ghandi escribe esta hermosa elegía al Gran alma, que nos insufla esperanza:
MAHATMA GANDHI
Mientras jefes y estadistas con seductoras banderas,
por pequeños intereses inmolan millones de hombres,
él, sin otra arma que el silencio
es más fuerte que el hierro homicida.
Único verdaderamente en nuestro Siglo,
florece en su alma la corola suprema del Espíritu,
como en la cumbre del Everest guarda la inmensa India
la nieve más alta y más pura de las cimas
Por él sabemos todavía que el Espíritu
es más potente que la gigantesca maquinaria:
por él sabemos todavía que no se ha vertido en vano
la sangre de los mártires y el llanto de las madres.
Un día la tierra mirará con espanto
la historia de sus violentos moradores,
y en la sombra densa de los siglos idos,
brillarán como lirios Buda, Jesús y Él.
Sea breve y desnudo el elogio, y la meditación profunda,
si el verbo aspira a armonizar con su temple:
su sacrificio no invita al duelo sino a la esperanza:
Él es hoy toda la Aurora y sus rosas más blancas.
Esta Elegía está compuesta de 10 estrofas por Nuestro poeta Monaguense Félix Armando Núñez B. ante el vil asesinato del Gran Alma, quien luchó por la independencia de su país del imperio británico (un 30 de enero de 1948 en su casa), fue un líder espiritual, predicador de la No violencia.
ELEGÍA
Un estupor de muerte
ha puesto sobre nuestros corazones
la punta de su espada helada,
porque la India gigantesca ha perdido su gigante
y nos quedamos solos en la noche
sin la mayor antorcha del planeta.
Morimos a cada instante pequeñas muertes
de innominadas muchedumbres,
de millones de jóvenes inmolados y engañados,
y lloramos por las madres, las novias, las hermanas
y por el posible camarada leal de las filas
y el padre del niño dulce del mañana.
Pero ahora no podemos sollozar
ante la muerte grande
en que la conciencia suprema
de la Humanidad se apaga.
Ahora es la catástrofe,
la angustia sin desahogo,
la lúgubre ceniza que sofoca los valles sonrientes,
la nave por el hambre ansiada
que apunta en el horizonte y se aleja,
la nube que en la sed del desierto (Poema de la Tarde, pags 93 ql 95 )
Categorías:Pensamientos Encontrados
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