ENTREVISTAS: Celeste Nuñez Bascuñan, Exposición “PUNTO Y LÍNEA EN KARUKINKA”. Por MAXIMILIANO CURCIO

Celeste, contame en qué consiste el proyecto “PUNTO Y LÍNEA EN KARUKINKA”

Nuestro proyecto consiste en relevar el gesto pictórico de los antiguos pueblos de Tierra del Fuego: Selk´nam, Kawesqar, Yagan. Ellos en sus pinturas corporales solo utilizaban el punto y la línea; durante ritos y ceremonias. Se pensó el mismo como un ejercicio plástico, en donde junto a dos artistas más Ángelo Álvarez y Rodrigo Torres- viajamos a Tierra del Fuego, para desarrollar y construir la obra, a un sector particular que se llama Caleta María, Nosotros elegimos ese lugar porque está destinado a la conservación de la flora y fauna del entorno desde hace mucho tiempo, además nos brindaron el espacio, sus lugareños Ivette Martínez y Julio Contreras para poder llevar a cabo una experiencia artística. Junto con ello, gracias a estudios arqueológicos, se comprobó que existió allí un intercambio cultural precisamente entre los pueblos Selk´nam y Kawesqar.

¿Y qué técnica plástica utilizaron?

Como técnica, nos pareció ideal, para poder concretar la idea, un rescate de texturas, las que serían impresas sobre papel, soporte noble y de limitada existencia ya que tras cada exhibición y su misma confección constituyen un desgaste, hasta la total desintegración de la obra. Lo concebí así porque me pareció pertinente en relación a la ejecución misma de la pintura corporal la cual no permanece sobre la piel, se va desgastando y a su vez con el propio relato sobre su forma de vida y lamentable exterminio. En estás láminas se imprimieron las texturas del lugar: hay troncos, texturas de piedras, dibujo de suelos, de pasto de algas marinas, de conchas de mar, de hojas y de un montón de otros elementos que encontramos durante una semana, tiempo que duró nuestra estadía y realización de la obra en lugar.

¿Cuál es el sentido conceptual de utilizar esta técnica?

De este modo quisimos dar cuenta que finalmente, aquellos recursos plásticos punto y línea, están inscritos en la naturaleza. Porque si tú ves la obra te vas a dar cuenta que, claramente, estas texturas forman tramas constituidas por estos recursos. Por otro lado, cabe mencionar que tanto el punto y como la línea, en el marco de la  Academia tradicional de las Bellas Artes, al momento de estudiar pintura, escultura, arquitectura o cualquier disciplina asociada a la plástica se presentan como los elementos indiscutibles para construir la forma, el dibujo en definitiva. Esto proviene de la teoría de Kandinsky principalmente, quién presenta al punto como primera expresión y a la línea como su consecutiva. Este planteamiento me parece un tanto limitante para pensar o experimentar otros caminos plásticos, por tanto la propuesta intenta complementar y abrir el abanico de posibilidades sobre la manera convencional de concebir el dibujo.

¿Qué aporta de distintivo esta concepción desde lo práctico?

A partir de una investigación de posgrado (de mi autoría), en la cual se plantea la necesidad de revisar otros tratamientos en cuanto a la ejecución del pigmento y el dibujo por cierto, además en una superficie de tránsito, manifestada en culturas pasadas muy antiguas, como los fueguinos que datan de al menos unos 12000 años,- pueden recurrir a los textos de la investigadora argentina Ana Butto, o el chileno Alberto Harambour- donde no necesariamente una línea es precedente del punto, sino que evolucionan ambas en sus distintas indagaciones y tratamientos, proponiendo a la mancha como primera impronta, como se alude en esta en esta obra, porque el tratamiento plástico tradicional es jerárquico sobre las formas, ligado a una manera de concebir la vida desde occidente.

Y en el caso de estos pueblos originarios, ¿cómo se traslada su cosmovisión al tratamiento pictórico?

Aquí se trata de pueblos nómades terrestres y acuáticos que habitaron chozas que tuvieron que trasladar o refugios que fueron sus propias embarcaciones,  entonces no había un sustento material que fuese permanente para poder imprimir algo que quedase en el tiempo, sino que se trata de algo que iba en correcta relación con su cosmovisión que tenía, por supuesto, que ver con su forma de vida, con su economía, con la administración de los recursos y el tiempo. En alguna manera se presenta esta solución frente al punto y la línea como tratamiento pictórico de una forma diferente, en que el soporte más acorde fue el cuerpo, predominando en sus diseños la verticalidad y horizontalidad. La simpleza no necesariamente significa lo básico o con carencia de contenido, sino lo contrario una manifestación abarcativa y simbólica de toda una cultura.

¿Y cómo se posiciona este tratamiento plástico versus la tradición académica?

A diferencia de otros pueblos y comunidades que utilizan estos elementos de forma más elaborada, como Yanomamis, Ishir o Kayapo, que se acompañan de tocados y otros artefactos, en los pueblos originarios fueguinos no se observa eso, solamente se remitían a estas dos direccionalidades y con eso bastaba para comunicar una cosmovisión muy rica, en comunión y armonía con la naturaleza, expresados en sus relatos de la creación del mundo, a través de ceremonias y relatos orales, posibles en un ambiente tan inhóspito en donde estaban inmersos; entonces también eso da cuenta de que estos elementos existen y son tratados de una manera diferente,  a la que nosotros hemos percibido durante todo el recorrido por la historia del arte, esto como consecuencia, a cómo la  Academia Europea ha articulado su discurso, nosotros concebimos el dibujo y la pintura, incluso en nuestras propias escuelas, talleres y universidades, omitiendo un pasado plástico ancestral.

¿Qué percepción sentís que tiene este tipo de manifestación artística ante los ojos de la crítica especializada?

No han sido consideradas otras formas de tratamientos pictóricos, que provienen de comunidades externas y menos “evolucionadas” antes los ojos conocedores, lo cual es evidente en la mirada peyorativa que existe frente a las soluciones plásticas de pueblos nativos, calificando sus producciones como meras artesanías, sometiendo el término bajo una elite y menospreciando sus producciones por ser carentes de contenidos teóricos adecuados, debiendo estos ajustarse a los intereses de lo que se define como Arte. 

Comentame quienes forman parte de este proyecto y como llevaron a cabo la articulación teórica del mismo.

Cómo comentaba al principio, los integrantes del proyecto somos tres: Ángelo Álvarez, artista visual que estudió Licenciatura en Arte con mención en arte público y monumental en  UNLP; Rodrigo Torres comunicador audiovisual en DUOC, en Chile y actualmente estudia Historia del Arte en la UNLP y yo, Celeste Núñez, Licenciada en Bellas Artes de la Universidad Arcis, en Chile y Maestranda en Estética del Arte de la UNLP. El proyecto, surge a raíz de mi tesis de posgrado, que comienza el 2015, como parte de mi propuesta de tesis para optar al grado de Magister en Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Nacional de la Plata.  En ella se  involucra el gesto pictórico fueguino desde un análisis estético, apoyado en teorías americanas que vinculan a las producciones artísticas de pueblos originarios con sus propios conocimientos culturales, así como todo lo que implican estás creaciones:  técnicas, materiales, construcciones, etc. a partir de ello se propone entablar metodologías investigativas que se ajusten a esas realidades particulares, como muy bien ha desarrollado el teórico paraguayo Ticio Escobar, lo mismo sucede con algunos conceptos y términos tan delimitados, que necesitan de nuevas lecturas. En el caso de los fueguinos, existen estudios sobre la pintura corporal fueguina, en el campo de las ciencias principalmente de la arqueóloga argentina Danae Fiore, quien ya ha hecho varias investigaciones en el tema,  muy detalladas sobre las herramientas, técnicas y usos.

¿Qué fue lo que te llevó a trascender la tesis y buscar prolongar este estudio en una manifestación plástica propia?

Como no quería que la tesis quedara sólo en papel y olvidada en algún rincón de una biblioteca, intenté otorgarle otro camino. Al ser mi área de trabajo también la artística, conversando con amigos y profesores, decidí hacer algo plástico y visible respecto al legado pictórico de las comunidades fueguinas, posibilitando una experiencia accesible para todo público. Y es lo que hemos estado haciendo desde que se concibió la obra, intentando llevarla de un lugar a otro.

Contale a nuestros lectores en qué lugares se presentaron, en que consistían dichas muestras y qué sensación te generó la recepción del público.

Primero se exhibió en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, en  la ciudad de Río Grande y a luego a la ciudad de Antofagasta en el norte de Chile con muy buena llegada y participación de la gente. Allí tuvimos una gran recepción, realizamos dos conversatorios, llegando niños, jóvenes y adultos que se interesan por el tema; ya sea por la pintura misma o por los por los ritos y las ceremonias donde se hace presente estos diseños, que es muy espectacular en sí. Resulta interesante observar los espíritus que las rodean, por las recreaciones y performance que antiguamente se hacían, es muy llamativa. También hay cantos y danzas, de manera que es algo digno de conocer. Esperamos que la obra remueva y sensibilidades y que la gente quiera conocer un poco más sobre sus raíces sudamericanas.

Indudablemente, el arte, una vez más, como instrumento para conocer el legado de nuestros antepasados ¿Porqué estimas que nosotros, como latinoamericanos, debemos conocer en profundidad la historia de estos pueblos?

Hemos tratado de explicar también un poco de historia sobre el proceso de exterminio de estos pueblos, por parte del estado chileno y argentino, estamos hablando de la historia reciente de nuestros pueblos. La información más detallada que tenemos de ello data de investigaciones desde 1919 a 1924 del misionero Martín Gusinde (la mayoría de las fotos que circulan por la web son de su autoría), por lo tanto, aún  hay descendientes vivos de estas comunidades, que permanecen en zonas que  colindan entre Punta Arenas y Ushuaia, entre otras regiones de la Patagonia y que están organizados y luchan porque sus raíces sean visibilizadas y respetadas. Es una historia que su relato oficial carece de contenido fidedigno, pero que en la actualidad y hace unos años se ha venido investigando, enseñando parte de estas culturas de mano de sus nietos y, por supuesto, contar lo que realmente sucedió y no sólo por su valor plástico, sino también por todo lo que significa su impresionante historia.

CONOCÉ A LOS INTEGRANTES DEL PROYECTO

RODRIGO TORRES – Comunicador audiovisual y estudiante avanzado de Profesorado en Historia de las Artes Visuales de la Universidad de La Plata. Cursó estudios en la Escuela de Comunicación del Instituto Duoc UC (Chile),realizando documentales como Las 3B, Proyecta Memoria y El Ovejero, obteniendo considerables alcances en diversos circuitos cinematográficos. Posteriormente, ha trabajado como realizadorcamarógrafo, director de arte, montajista, productor y eléctrico en múltiples proyectos de Televisión, Cine, Publicidad y Videoclip. Desde el año 2015 reside en la ciudad de La Plata, donde estudia y realiza contenido audiovisual para diversas producciones teatrales y artísticas.

 ANGELO ALVAREZ – Licenciado en Artes Plásticas con orientación en Muralismo y Arte Público Monumental de la Universidad Nacional de la Plata Argentina. Se ha desarrollado como docente, en instituciones públicas y privadas, con niños y adolescentes. Como artista visual, ha incursionado en la danza y compartido co/creativamente en talleres de performances, donde gesto/grafica /cuerpo han permitido un acercamiento a una otra forma. Le interesan los formatos no contados, en donde el gesto toma la importancia que tiempo atrás existió.

CELESTE NÚÑEZ – Realizó su educación superior en la Universidad Arcis Valparaíso obteniendo el grado de Licenciada en Bellas Artes, con mención en escultura. En el 2015 viaja a Argentina, para continuar sus estudios en la Universidad Nacional de la Plata optando al posgrado Maestría en Estética y Teoría de las Artes. También participa de diversos talleres y seminarios que abarcan contenidos audiovisuales. En cuanto a su desarrollo profesional, ha ejercido como profesora de plástica en Chile y Argentina desempeñando esta labor en su mayoría con niños y adolescentes en centros culturales, instituciones privadas y estatales. Su desarrollo como artista plástica la ha llevado a trabajar en: dirección de arte, pintora, ilustradora, modelo en vivo para pintura y dibujo, y escenógrafa de la Compañía Teatral Destierro de la ciudad de La Plata.

“PUNTO Y LÍNEA EN KARUKINKA” en redes

Fanpage de Facebook: https://www.facebook.com/Punto-y-linea-en-karukinka-104907574539189/

Más información en página web de la artista: celestenb.blogspot.com

MIRÁ EL DOCUMENTAL:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .