PERFILES: Laura Cecilia Acosta (Ilustradora)

LAURA CECILIA ACOSTA EN PRIMERA PERSONA

Nací en la ciudad de La Plata, hace muchos años ya. Desde que aprendí a escribir, me dediqué a contar historias con palabras. Con los años, me vi en la necesidad de otras maneras y empecé a buscar, hasta que me encontré con la ilustración. Soy Profesora de Artes Plásticas con orientación en dibujo, egresada de la actual Facultad de Artes, de la Universidad Nacional de La Plata, y próximamente Licenciada. Cursé las carreras de Licenciatura en Historia del Arte con orientación en Artes Visuales y un breve paso por psicología. Siempre buscando horizontes. En el año 2018 me incorporé como socia a ADA, la Asociación de dibujantes de Argentina, en donde participé de exposiciones colectivas y Jornadas de Formación Profesional. Actualmente soy alumna de la carrera de cerámica en la Facultad de Artes y me dedico a dar clases presenciales y virtuales y, a ilustrar historias. En el tiempo libre me gusta correr, para sentir la vida en el viento.

Desquicio carateca

ACERCA DE LA CREACIÓN Y EL ACTO CREATIVO

Soy una soñadora incansable. Cierro los ojos y veo historias, colores. Personajes que nacen, algunos perduran, otros mueren o cambian de forma (algunos son sólo anécdotas que vuelan y no llegan a la hoja). Ahí empieza mi proceso creativo. Un sentimiento, una forma, un alguien o algo que cuenta una historia, que se va transformando en la mente y viaja hacia la hoja. Hay una gran diferencia entre lo que se me ocurre y lo que después dibuja la mano y toma la hoja. Eso es parte del proceso, dejar que la historia se cuente, que los personajes sean, libres.

Muchas veces, cuando trabajo en mis propios proyectos, los personajes me cuentan cosas que no se de mí, que no me doy cuenta o no quiero darme cuenta. Es un gran cable a tierra, y una comunicación con mi interior. Hay períodos en que los proyectos avanzan muy rápidamente, y otros en los que los mando a descansar. Ya será el tiempo de trabajarlos. Me tomo esas licencias para sentirme a mí en todo lo que hago, en cada momento de la vida. Así también cambia la forma de contar las historias, de resolver las composiciones y el desarrollo mismo de los personajes. La técnica es fundamental para llegar a comunicar lo que queremos decir.

De chica y en mi juventud, siempre pinté con óleo y en formatos grandes (1,5m x 1,5m aprox). Hace unos años atrás, antes de terminar la carrera, me encontré con la hoja más chica, con otras formas de contar, en formatos más de bolsillo quizás. Y encontré al libro como mi gran aliado. En esa búsqueda, también me encontré con la acuarela y su cualidad de traslucir lo que está debajo. Amé eso. Poder ver por debajo, capa por capa. Con el tiempo, empecé a implementar algo que ya había implementado en otros espacios: –romper las reglas. Entendí que la acuarela es traslúcida, pero también puede no serlo. Y dejé de trabajarla de forma tradicional y la comencé a trabajar a mi manera, buscando lo que necesitaba cada imagen o cada personaje.  

En todo este proceso, siempre lo que imagino, eso que se forma en mi mente, es una historia. No importa que tan larga o corta sea, ni de qué se trate, siempre es una historia. Por ejemplo mi guerrera del balde de playa. Es una nena que juega en la playa, con amigues, y se da cuenta que es una guerrera, que tiene fuerza y lucha, y de ahí sale la imagen que ven, mi guerrera del balde de playa.

Las historias no tienen por qué ser complejas, lo que importa es que transmitan algo, eso que estamos pensando en querer comunicar. En esta situación se ponen en juego muchísimos elementos que son parte de la composición y que conforman y posibilitan la transmisión del mensaje. Por ejemplo, los ojos que miran hacia afuera de la composición, invitan a jugar con ella, y dejar libre su imaginación para darle forma a eso que en la imagen no se cuenta. Invitan a ser parte.

Crear es jugar, siempre. Por eso invito a mis personajes a jugar y a quien los mira, a intercambiar con ellas y con ellos todo lo que forme parte de ese juego, a sentir con esos personajes la alegría y la adrenalina de lo que está pasando. Como en desquicio karateca, donde juegan a mojarse, creyéndose guerreros del agua, cinturón negro de karate, (hasta el perro).

Guerrera del balde de playa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .