MAXIMILIANO CURCIO PRESENTA LA ANTOLOGÍA DE LIBROS DE CINE “THE END”, EN EL PROGRAMA RADIAL DE ESPAÑA “LETRAS ENCADENADAS”

“El cine, a través de sus mundos fantásticos, nos permite vivenciar experiencias que jamás ocurrirían en nuestras propias vidas. El cine permite situarnos, como espectadores, en un verosímil que escapa a lo cotidiano”

GETAFE, ESPAÑA – 24 de febrero de 2020

por Miguel Ángel Cáceres García

Este libro que hoy nos reúne contiene una serie de ensayos y perspectivas a través de las cuales se intenta reflexionar acerca de las transformaciones que ha sufrido el cine como arte a lo largo de su primer siglo de vida, intentando arrojar luz sobre ciertos aspectos fundamentales de la técnica el arte y la industria cinematográfica.

“Se propone a continuación pensar el cine como un contundente instrumento cultural que impacta nuestro intelecto y emoción”

“Pensar acerca de la esencia del arte cinematográfico y de cómo esté a testimoniado la evolución del hombre en su tiempo ha sido la tarea de numerosos críticos y teóricos especialistas”

Estos extractos sinópticos provienen del maravilloso tomó II titulado “El cine fragmentado” de la antología cinematográfica de dos mil páginas llamada “Colección The End” realizada por el brillante y magnífico periodista y ensayista cinematográfico platense Maximiliano Curcio. Protagonista exclusivo de un nuevo capítulo de nuestras “Letras Encadenadas”, cuando nuestro muy amado cine está a punto de cumplir 125 años de existencia. Es justo que le dediquemos en nuestro encuentro radial un justo homenaje con las creces que se merece.

En nuestra conferencia de hoy participan María José García Molina en la lectura de algunos fragmentos del tomo II “El cine fragmentado, antología cinematográfica de la colección The End”, de Maximiliano Curcio y una colaboradora, desde Buenos Aires Norma Domancich, con sus hábiles y certeras preguntas al propio Maximiliano Curcio.

Coordina la disertación: Miguel Ángel Cáceres García, el día lunes 24/2 a las 14:00hs de Argentina. El programa se emitirá en el podcast radial de la plataforma IVoox, disponible en el siguiente link: https://www.ivoox.com/podcast-letras-encadenadas_sq_f1275131_1.html

– ¿Cuál es su biografía ensayístico investigadora sobre el “séptimo arte” en particular y la cultura en general?

Me recibí como crítico de cine y analista en técnica cinematográfica en el año 2007. Si bien previo a mi formación académica ya venía colaborando con diversos medios digitales escribiendo acerca cine y cultural general, comencé a volcarme a una labor investigadora a través de diversas propuestas. Durante mis años como investigador cultural, produje muestras cinematográficas itinerantes, dicté un ciclo de cine utilizando a éste como herramienta pedagógica para alumnos de universidad. Busqué rescatar, a través del estudio de diferentes expresiones, su nexo y comunión con otras artes. Explorando el campo fotográfico y la producción de contenidos audiovisuales, siempre me resultó sumamente estimulante compartir mi visión acerca de la creatividad y la percepción de realidad utilizando el arte como un disparador a contribuir al conocimiento acerca de nuestra vocación.

         – ¿De qué trata primordialmente “EL CINE FRAGMENTADO”(TOMO II) y más generalmente LA ANTOLOGÍA CINEMATOGRÁFICA DE LA COLECCIÓN THE END?

El volumen del “Cine Fragmentado” surge de una serie de ensayos y análisis cinematográficos que intentan brindar diferentes perspectivas del arte cumplido un siglo de su nacimiento, explicando de forma cronológica y temática diversos aspectos tienen que ver con modas, consumos y tendencias. Posee principalmente un anclaje en Hollywood, conteniendo un análisis sobre las principales posturas que generan la dinámica conocido como “sistema de estudios”, la tipificación de géneros, el “star system” y sus estrellas principales, también las nuevas corriente del cine del nuevo milenio como el blockbuster, el cine de efectos especiales, el lugar que ocupa el espectador en el cine contemporáneo y un repaso por los géneros americanos por antonomasia: el terror y sus herencias en el expresionismo alemán y en la literatura fantástica, el Western como reflejo de la sociedad americana, el policial negro y su derivación psicologista y literaria; también posee un fuerte anclaje en las nuevas olas francesas que propiciaron el surgimiento de la “Nouvelle vague” y anterior a ello el nacimiento de la revista Cahiers du Cinema, la revista de crítica de cine especializada más importante de toda la historia; un momento de quiebre en la historia del cine porque los fundamentos teóricos que sostienen a esta nueva camada de críticos y directores van a posibilitar el surgimiento de la teoría de autor, aspecto también abordado en el libro. Lo cual impactaría, no sólo en él académico y en la concepción de la crítica cinematográfica, sino también en la concepción del cine y del acto de dirigir una película desde una postura amateur y autodidacta, es la apertura a una mente vinculada con la cinefilia. Y por último tenemos un espejo de lo que sucederá en nuestra cinematografía latina, como efecto dominó de aquella vanguardia francesa en las denominadas segundas oleadas que impactan en nuestra geografía como ocurrió en el Cinema Novo y en el cine argentino de comienzos de los años 80.

       – ¿Cómo surgió el mismo y el resto de la antología?

La antología surge primordialmente con la intención de pensar el cine como un instrumento o dispositivo para reflexionar acerca de nuestra condición humana como cualquier expresión artística. El cine es un instrumento sumamente poderoso, en dónde se puede testimoniar al hombre de su tiempo. Es una herramienta pedagógica que utilizamos las personas que hacemos crítica y docencia, utilizamos el arte cinematográfico para, a través de una película, reflexionar acerca del mensaje que nos quiere dejar.  Es una fenomenal maquinaria audiovisual a través de la cual uno puede empatizar con personajes, historias y realidades de personajes en los que uno se refleja, en su vida cotidiana. Es un poderoso testamento audiovisual que fija la imagen en el tiempo y la memoria y produce fascinación mágica e inagotable. La idea de la antología, en realidad, fue cobrando forma a medida que comencé a revisionar mis textos escritos como crítico de cine a lo largo de 15 años de trayectoria. Un número apropiado que se presentó como una ocasión ideal para hacer un balance acerca de mi carrera como crítico cultural y poder poner en perspectiva varios escritos que habían quedado en el olvido. Muchos de los textos que conforman el libro habían sido publicados en formato digital en la web y por la dinámica de las redes y la instantaneidad de la noticia habían quedado relegados en el tiempo y desperdigados en diversos sitios, de manera que se convirtió en un desafío primordial actualizar la mirada crítica sobre estos. Buscar que pudieran llegar a otro público, actualizarlos a la mirada presente fue un auténtico desafío de relectura y reescritura: también el análisis crítico y el juicio sobre un objeto artístico va variando -afortunadamente-, con el tiempo lo cual nos habla acerca de la evolución de nuestro oficio como críticos, como escritores, como pensadores. Nuestra mirada se transforma. Puedo decirte que fue un trabajo extremadamente perfeccionista y obsesivo, que cobró magnitud a medida que los textos se iban revisionando. Así es que la antología adquirió el volumen que finalmente tuvo, sumando gran cantidad de material inédito para conformar ocho tomos temáticos y una revista introductoria a manera de guía fundamental. Semejante volumen de trabajo no hubiera sido posible sin el inestimable apoyo de la editorial Vuelta a Casa (de la ciudad de La Plata) y de sus editores Sergio y Nicolás. Ellos creyeron en mí y me abrieron las puertas a concretar esta desmesura de escritos que contienen análisis, retrospectivas, imágenes y ensayos, otorgando a “The End” una línea de estilo homogénea.

        – ¿Por qué la escritura acerca del cine no es una ciencia en su sentido exacto?

Esta pregunta me lleva a pensar al cine como un poderoso instrumento concientizador de masas si nos remontamos a los tiempos del cine mudo, vamos a encontrar una vanguardia fundamental cómo fue la escuela soviética. Me refiero a la escuela histórico materialista, el cine marxista propulsado por Sergei Einstein qué posicionó al séptimo arte por primera vez en su historia como un arte concebido como aleccionador del pueblo en donde la gramática del lenguaje cinematográfico -específicamente el montaje- funcionaba como un instrumento cuyo uso simbólico era capaz de moldear un mensaje y una idea a imagen y semejanza del interés político para posicionar a un sector importante del pueblo. Era pertinente llegar -por cuestiones de puro interés político- a los interesados desde una vereda ideológica irrenunciable. Y si pensamos en regímenes extremistas o totalitarios más aún gráfico resulta el cine propagandista con Leni Riefenstahl, quien realizó un documental llamado “Olimpia” con motivo de los Juegos Olímpicos de Berlín en 1934. Gracias a un exquisito uso del lenguaje cinematográfico se convirtió en una revolucionaria gracias a la utilización de planos, movimientos de cámara y edición de montaje que no tenían precedentes en la historia del cine. Un desborde de artificio y de técnica y de pericia visual puestos al servicio de una causa ideológica aberrante y condenable, a un alto costo personal, siendo la vocera del nazismo. Para concebir el extremo al que el cine puede utilizar el factor propagandístico en pos de filtrar valores morales en mensajes de tono social basta ver lo que ocurrió en los años ‘50 en el cine de Hollywood con la caza de brujas anticomunista y la cantidad de directores que tuvieron que exiliarse o que convertirse cómplices de la censura. Por otra parte, que podríamos decir acerca del deleznable mensaje racista y xenófobo que propele una obra fundamental para el séptimo arte como “El nacimiento de una Nación”, de D.W. Griffith, para muchos considerada una pieza maestra y bautismo de fuego para el cine como arte con mayúsculas.

         – ¿Hablar actualmente de cine sigue siendo “una asignatura pendiente”?

Te puedo contestar desde mí. Yo vivo en mundos de cine, vivo a través de él. Vivo de la escritura, no podría concebir mi vida sin este maravilloso oficio de escribir. Vivo creando, a través de las palabras, abriendo sentidos, buscando en los intersticios del lenguaje artístico aquello que me conmueva y valga la pena comunicar al lector, en búsqueda de despertar posibles perspectivas. Siempre es una asignatura pendiente en tanto y en cuanto nunca se agota la capacidad de análisis. El cine es un maravilloso arte para pensar nuestra condición humana. El cine ha sido testigo del hombre de su tiempo y siempre es un lugar que nos invita a reflexionar. Exige nuestro intelecto y su discurso es inagotable mientras existan artistas dispuestos a estimular nuestros sentidos y un público pensante abierto a salir de su zona de confort. Como siempre les digo a mis alumnos, no se trata de acudir a un cine a pasar un momento de dispersión, sino a ser testigos de un hecho artístico que pone a prueba nuestra capacidad intelectual para descifrar la verdadera profundidad de un lenguaje sumamente simbólico.

        – Para usted Maximiliano ¿qué es la cinefilia?

Cinefilia es el término que se utiliza para referirse al interés profundo por el cine, la teoría cinematográfica y la crítica cinematográfica Desde mediados de siglo comienzan a propagarse cineclubs y publicaciones en las que la gente que sentía pasión por el cine podía identificarse con sus semejantes.  Se fundan organizaciones como la Cineteca Francesa el primer archivo importante que se dedicaba a la conservación de las películas. Ese amor es el que produce esta ligazón intransferible. El cine produce, sobre nosotros espectadores, un encantamiento singular: es una fábrica de sueños. Su esencia posee una característica que unifica, por igual, a todos aquellos que transitamos el medio: directores, guionistas, críticos y espectadores. A todos nos alcanza esa fascinación. El cine, a través de sus mundos fantásticos, nos permite vivenciar experiencias que jamás ocurrirían en nuestras propias vidas. Visitar un mundo de ficción es introducirnos en la piel de personajes que nos llevan a recorrer senderos maravillosos, haciendo real la fantasía. El cine permite situarnos, como espectadores, en un verosímil que escapa a lo cotidiano.

         – ¿Los límites entre ficción y realidad se llegan a confundir en el género documental? ¿La frontera no está muy clara?

La construcción del relato cinematográfico a través del abordaje a los géneros fílmicos tipificó cierto esquema de estilo para entender cómo se diseminan las propuestas estéticas. El cine nació por pura vocación documental, registrando hechos civiles, políticos y cotidianos. Hasta que heredó la narrativa teatral y literaria para explorar el medio visual contando historias de ficción. La diferencia fundamental radica en que el cine documental no está contando algo que ha sucedido en la vida real, pero el modo en el que este lo hace partirá pura y exclusivamente de las herramientas que el autor utilice para darle su personal perspectiva. Pensemos como ejemplo paradigmático en el cine de Michael Moore y el uso que éste hace de acontecimientos verídicos para instrumentarlos en pos de validar su férrea postura ideológica. Algunos dirán que tergiversa los hechos, otros que nos muestra solo la porción de realidad que valida su mensaje. El cine documental nos introduce a las permanentes tensiones bajo las que han convivido el documental y la ficción, delimitados por una difusa línea imaginaria permeable a las intenciones que persiga.

        – ¿Cree que el cine de los años ‘70, ‘80 y ‘90 del siglo pasado es como la segunda época de oro de la cinematográfica?

A nivel mundial sería muy difícil de juzgar, pero concretamente hablando de Hollywood podemos mencionar los años ‘70 el sistema industrial americano vive una segunda juventud luego del estancamiento sufrido en los años ‘50 y en los años ‘60 producto del quiebre del paradigma del sistema de estudios que llevó a muchos estudios ‘majors’ a cerrar sus puertas; llevo al agotamiento de los géneros clásicos y el nacimiento de nuevas versiones que reformulaban estilos y temáticas de los mismos de modo más arriesgado. Un factor no menor a mencionar es el avance de la televisión como una gran novedad, que acaparaba la atención del público y los alejaba de las salas. El conservadurismo de las viejas modas sobre las cuales se había asentado Hollywood aún en tiempos de la supremacía del Código Hays que regulaba el contenido moral y enjuiciaba la ética bien entendida que transmitía cada película hizo mucho daño al cine. Ante lo cual su derogación propició un cine más realista que abiertamente comenzará a cuestionarse de forma autocrítica los valores sociales del hombre de su tiempo y que se abriera a hablar de temas que antes eran considerados tabú con un uso visual más gráfico y menos condescendiente en virtud de corroer la realidad sin ningún tipo de freno y corrección política, lo cual propició una saga de realizadores talentosos (con Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Steven Spielberg a la cabeza) que daría origen al relato posmoderno nacido a fines de los años ‘70 y principios de los ‘80 sentando las bases del cine comercial que domina el panorama hoy en día.

       – ¿Existen semejanzas entre el cine de autor y el cine independiente? ¿A qué se llama cine de autor? ¿Habitualmente el cine independiente lo es?

Existen similitudes. Si consideramos al cine de autor como aquel en donde el director tiene un papel preponderante y su libertad es ilimitada, nos encontraremos con una corriente de films en donde el autor escribe sus propios guiones y esta libertad permite al cineasta expresar de forma personal su creatividad y plasmar su huella autoral: sentimientos e inquietudes que forman

parte de su cosmovisión serán representadas en la pantalla. Estos conceptos formales acerca del lenguaje provienen de la escuela cahierista nacida en Francia junto con la Teoría de Autor Cinematográfico, una corriente que también propulsó la independencia porque filmaba con cámaras livianas y a bajo costo. Una de las características del cine independiente es

sus fuentes de financiación. De ahí parte su independencia del sistema de estudios: poder filmar desligado de los esquemas restrictivos de la industria. De manera que ese resguardo ideológico emparenta ambas definiciones.

     – ¿Cómo se desarrolló el proceso de recuperación de la identidad y la libertad en el cine argentino, con la llegada de la democracia? ¿Hay similitudes con el proceso vivido por el cine post franquista en España?

Dejame resumirte esta respuesta con un ejemplo muy puntual que nos va a identificar a ambos. Me refiero al maravilloso monólogo final de José Sacristán en “Solos en la Madrugada”, de José Luis Garcí. En 1978 España se estaba despertando a cuatro décadas de silencio, censura y dictadura, y las palabras de Sacristán nos animaban a levantarnos y mirar hacia un futuro esperanzador. Luego sucedería una etapa de efervescencia, libertad y renovación cultural que propició la movida under madrileña de la que surgieron, por ejemplo, cineastas como Pedro Almodóvar. Algo similar ocurrió en nuestro país, entrados los años ’80, con la denominada primavera alfonsinista. Al retorno de la democracia se vivió un gran destape, producto de la represión que nos habíamos visto sumidos. Los efectos en la industria fueron terribles, Argentina se había visto sumida en un vaciamiento intelectual del cual tardó décadas en recuperarse. Poco a poco, comenzamos a mirar hacia atrás y revisar hechos del pasado y el cine se convirtió en un instrumento pensante para sanar heridas y realizar las merecidas autocríticas.

      -¿Cuál es la ideología y estética del movimiento Cinema Novo, de Brasil?

El cine de Brasil, potencia indiscutible latina, vivió una época dorada con el Cinema Novo, remontándose a los años ’50. Bajo el escrito de “La Estética del Hambre” (1968), de Glauber Rocha, se encuentra la raíz iniciativa de un cine nacido desde la marginalidad, piedra angular de un movimiento estético, social y político que cambiaría el rumbo cinematográfico de su país. El Cinema Novo surge de la búsqueda de un lenguaje cinematográfico propio para el cine brasileño, capaz de reflejar los fuertes problemas sociales y humanos que el país sufría. En la búsqueda por afirmar un cine verdaderamente nacional y popular se criticaba la representación que se hacía del pueblo.

      – ¿Decidimos  que cine vemos o el mercado decide por nosotros?

La magia de la sala a oscuras es un ritual que nos fascinará por siempre. No concibo mi amor por el cine sin ese maravilloso momento. Pero no debemos ignorar que las tendencias han cambiado. La proliferación del streaming, la propagación de la piratería, las modas de apreciar una película desde dispositivos móviles han atentado contra la esencia primordial del cine, aspecto que se visibiliza en la merma de audiencia y en el cierre de los cines llamados ‘de barrio’ o ‘de arte’, en pos de las mega-cadenas comerciales que persiguen un consumo más superfluo y taquillero. Vivimos en tiempos de instantaneidad, saturación de estímulos visuales y nos conectamos a través de redes sociales, más virtual que físicamente. No es un fenómeno exclusivo de la industria del cine, el disco de música en formato físico ha sufrido enormemente. También la moda del libro en formato digital. Hacia allí nos dirigimos, mal que nos pese. El espectador ha cambiado, a veces prefiere la comodidad de tener todo servido desde su ordenador.

     Cine mudo… con sonido… con efectos especiales… animado…. digital… ¿Cómo imaginás el cine del futuro?

Difícil saberlo. El cine es un arte con escasa vida si lo comparamos con la pintura, la arquitectura, la literatura o la escultura. Y en el arte todo se trata de ciclos. Lo que sí puedo aseverarte es que el cine siempre encontrará la forma de reinventarse. A lo largo de su siglo y poco más de vida ha sufrido numerosas crisis, en donde la fórmula ha enfrentado agotamiento. Y siempre ha vuelto a la génesis, despojándose de todo artificio, buscando en la matriz de su esencia la respuesta. Cuando la propuesta del cine mudo se limitaba llegó el sonido abriendo una nueva perspectiva. Cuando el cine comercial agotó su propuesta llegaron las vanguardias para proveer nuevos desafíos intelectuales. Cuando el relato posmoderno nos saturó de vacuidad llegó el Dogma para literalmente romper todo esquema narrativo posible. Veremos como el cine sortea el avance indiscriminado del cine de superhéroes en formato 3d.

     -¿Qué es el espacio Cultural Siete Artes ?

Es una plataforma de enseñanza que fundé en el año 2016. Como gestor cultural, y luego de dedicar muchos años de docencia al dictado de cursos, talleres y ciclos de cine, decidí explorar esta vertiente tan en boga del e-learning. En el sitio llegamos a reunir varios docentes con quienes dictábamos tutoriales, workshops y cursos online. Luego amplié la plataforma a un medio audiovisual que incorporó un canal en youtube donde produje videos de contenidos culturales, en una especie de ‘micros-educativos’ y también a una plataforma de podcast semanales acerca de efemérides culturales. De allí surge también la revista, que fundé en el año 2018 y de la que actualmente soy jefe de edición, la revista cultural Siete Artes, un espacio de vinculación interdisciplinaria que hoy en día posee una docena de columnistas colaborando desde toda Latinoamérica.

    – Sus investigaciones cinematográficas van a continuar o cambiara de registro escénico? Por ejemplo: realizando una antología sobre el teatro.

Me da mucho placer contarte que cambiará de registro escénico. A comienzos del año pasado, cuando finalicé mi proceso de escritura de la antología de cine que hoy nos convoca, comencé a escribir otra antología similar que tiene que ver con la otra mitad de mi profesión de crítico cultural, también podría decirte la otra mitad de mi pasión como ávido consumidor cultural. Yo provengo, también del periodismo musical, más específicamente el rock, un género al que le he dedicado muchos años cubriendo la escena nacional e internacional de los artistas más preponderantes que marcaron el rumbo del género en nuestro país. Esa experiencia es la que volqué durante el pasado año reuniendo todos mis escritos de la última década en un compendio de libros que contienen análisis de discografía y trayectoria de las figuras del rock más importantes de nuestro tiempo. Incluirá una serie de nueve fascículos de colección llamada “Rockeros” que, déjame decirle a tu audiencia española, contará con un fascículo enteramente dedicado a vuestro querido Enrique Bunbury. Por otra parte, la colección se completará con dos volúmenes de libros titulados “Rock de mi vida” que analizan la historia del rock anglosajón y del rock en idioma hispano en Argentina. Puedo decirte que es un proyecto sumamente ambicioso que me tiene sumamente entusiasmado y ya está en fase de edición, llegando a las librerías en formato de colección a mediados de este año.

ESCUCHÁ LA ENTREVISTA COMPLETA ACÁ:

https://ar.ivoox.com/es/el-cine-fragmentado-tomo-ii-antologia-cinematografica-coleccion-audios-mp3_rf_48481058_1.html?fbclid=IwAR1OPuBPwjo57hcB7toi01D9OFAEV736jrIsVLAYk7xalpKCu6vnHPAP1lc

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