COLUMNA LITERARIA: ‘Jack y los fantasmas de la casona de Eliot’, de Lily G. Rafferty. Por JESICA SABRINA CANTO

Desde los ojos de un niño


Uno de los grandes desafíos a la hora de escribir una historia es elegir el narrador. Debe ser el adecuado para esa trama específica. Cuando leemos podemos encontrarnos con un texto escrito en primera persona por el o la protagonista, por un testigo de los hechos que se cuentan, por un tercero que no forma parte de la historia, que sabe todo lo que ocurre o solo mira desde la perspectiva de uno de los personajes. Incluso también el narrador puede cambiar de un capítulo a otro o por fragmentos señalados gráficamente por cambio de tipología de letra.

Sin duda, en mi opinión, uno de los narradores más difíciles y complejos de construir es la voz infantil. Contar la historia desde los ojos de un niño conlleva poner en juego una inocencia, un desconocimiento y un lenguaje limitado, cosas que los adultos ya hemos perdido. No es sencillo recuperar el recuerdo veraz de nuestra infancia. No es fácil tampoco comprender el modo de pensar de un niño con solo observarlo y escucharlo. Es un trabajo profundo, que requiere de introspección y dejar caer nuestras propias barreras.

En la novela Jack y los fantasmas de la casona de Eliot, Lily G. Rafferty consigue hacernos sentir que es un niño el que le habla al lector, el que cuenta la historia. Ella, muy amablemente, ha accedido a responder unas preguntas al respecto.

¿Cómo fue tu inicio en la lectura y la escritura?
La lectura siempre estuvo presente en mi vida, desde pequeña tengo la imagen de una gran biblioteca que era el tesoro de mi papá. Amaba leer y siempre estaba comprando libros nuevos o colecciones enteras. Además mi mamá era bibliotecaria, por lo tanto, ambos me han inculcado el amor por la lectura.
Empecé a escribir en mi adolescencia, y luego al ingresar a la universidad fue quedando un poco relegada, ya que trabajar y estudiar demandaba mucho de mi tiempo; esos años dediqué mis ratos de óseo a la pintura, volcándome más a esa actividad y viéndolo desde otro lugar, un cuadro también expresa y cuenta una historia pero, de manera distinta; son formas de comunicar y transmitir, por eso me gusta utilizar imágenes en mis historias.
Cuando cumplí treinta y uno nació mi primer hijo y con él regresaron las historias y cuentos para dormir, haciendo que retome el camino de la escritura nuevamente y ya no lo abandoné.

¿Cómo surgió Jack y los fantasmas de la casona de Eliot?
La historia de Jack estuvo rondando mi cabeza desde hace tiempo, pero logré plasmarla luego de mudarme con mis hijos a Salta hace unos años. El cambio de lugar, la paz y tranquilidad que brinda el pueblo donde vivo, rodeado de campo y un hermoso cordón montañoso que nos rodea como si nos abrazara, fue el disparador para volver a escribir con mayor intensidad y ello también me llevó a realizar cursos y talleres de escritura e ilustración.
Lo sobrenatural e historias de fantasmas me han atraído toda mi vida, deseaba contar una historia pero no como la típica de miedo y terror. Mi idea era mostrarlos “humanos”, seres que a pesar de ya no pertenecer a este plano siguen con sus historias, rutinas y sueños, que no han perdido sus sentimientos, se apoyan y cuidan entre sí como una familia, tienen miedos y no han perdido su esencia a pesar de ya no estar vivos.

¿Los personajes están inspirados en personas reales?
Algunos personajes tienen inspiración en personas allegadas, otros vinieron de mi imaginación. El tío Eliot tiene mucho de la personalidad de mi papá. Él amaba viajar, y como su profesión era fotógrafo disfrutaba desplazarse y conocer tantos lugares como podía y los retrataba con su cámara. Siempre estaba contando historias acerca de ellos.
¿Cómo fue el trabajo de construir un narrador infantil?
La construcción de un narrador infantil fue difícil, lo reconozco, porque tenía que describir la historia y las situaciones desde la visión de un chico de doce años, pero al final fue una experiencia maravillosa, y muy enriquecedora. Este protagonista tenía tanto que contar, si bien era un “fantasma antiguo”, era un niño y eso se siente y se ve al transitar la historia.

¿Por qué intercalar imágenes en el libro?
Al intercalar imágenes siento que le permito al lector adentrarse en la historia con una experiencia más sensorial, y además, junto mis pasiones que son la fotografía, la pintura y la escritura, las cuales siempre han estado presentes en mi vida.
Cada imagen tiene una razón de ser, están allí por un motivo, muestran o describen ya sea un lugar, situación o sentimiento de Jack al ir transitando ese camino hacia su sueño.

¿Cómo te definís a vos misma como escritora?
Soy una luchadora empedernida, aunque muchas veces la vida me pone trabas y muros, no me desanimo y continúo a pesar de todo, ser madre soltera de dos niños y uno con un trastorno del espectro autista me ha vuelto más decidida, y me hace seguir adelante corriendo detrás de mis sueños y es lo que les inculco a mis hijos.
Disfruté mucho escribir Jack y los fantasmas de la casona de Eliot. Es una historia de perseverancia, que constantemente nos dice que no hay que abandonar nuestros sueños por difícil que sea el camino o el tiempo que nos lleve alcanzarlos, no hay que rendirse.

¿Cuál es tu próximo proyecto literario?
Mis próximos proyectos son: publicar en diciembre el primero de los libros de la saga de ficción y fantasía juvenil Mathew and Austin, descubriendo reinos lejanos que actualmente son tres libros donde los protagonistas transitan un mundo mágico recorriendo cada uno de los reinos que lo forman; donde vivirán aventuras con brujos, elfos, hadas, espectros y librarán batallas con reyes despiadados. Esta saga es especial ya que mis hijos y sobrino son los protagonistas de la historia, todos estamos disfrutando mucho este proyecto.
Y casi al mismo tiempo publicaré un libro con once relatos cortos de ficción, fantasía y suspenso, de los cuales algunas historias están participando de premios nacionales e internacionales. Aquí las historias se cruzan entre ellas a lo largo de todo el libro, y forman una sola historia en conjunto.

Agradezco a Lily G. Rafferty por responder a mis preguntas.

Datos del libro: Jack y los fantasmas de la casona de Eliot, de Lily G. Rafferty (2019, Edición independiente, Género: Novela juvenil, Págs. 210). Diseño de portada por Agustín Lago. Imágenes interiores por Vincent Ciro, Mary Gorobchenko, Arek Socha, Enrique Meseguer, Tom Nicki Löschner, Vinson Tan, Rita E Slovenčina, Ylanite Koppens, Peter H Pexels, Moshe Harosh, Anita Smith. Sera reeditado por la editorial Autores de Argentina durante el transcurso del 2019.

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