COLUMNA DE OPINIÓN: El ensayo de Borges. Por MAXIMILIANO CURCIO

<<Borges sostenía que sólo se escribe sobre cuatro temas: el amor, la muerte, los viajes y los laberintos. La astucia de Borges reside en consignar, en este recuento, a los laberintos que comprenden a los demás. Quién podría dudar que el amor es un laberinto en sí mismo, en el que se confunden la entrada y la meta. Quién puede negar que la muerte es el fin de un laberinto y el inicio de otro más vasto. Y sabemos que el viaje, un viaje, sólo tiene sentido si es el transcurrir por un laberinto, es decir, por uno de los nombres del tiempo>>. LOS LABERINTOS, Marco Antonio Loza Sanjinés

Esa región tan explorada del mundo literario que se llama ‘Borges’ es un lugar del que difícilmente podamos salir, en caso de que ese fuera el insensato deseo, pero sí al que se puede entrar y eso de varios modos.

Borges posee esa perenne fascinación y recorrer su obra constituye una aventura apasionante. Un desafío mayúsculo, acaso. Quizás, el camino clásico de transitarla sea a través de sus cuentos. Igualmente atractivo resulta volver a recrear ese universo tan singular a partir de sus ensayos.

Escribir esos textos a la vez teóricos, narrativos y líricos fue algo que Borges ha hecho buena parte de su vida de una manera tan natural como respirar. Los ensayos borgeanos son, a veces una teoría del mundo, a veces una teoría de los libros, a veces una mirada lúcida sobre sus propios cuentos. En todo caso, lo que nunca dejan de ser es una posibilidad imperdible de pensar de otro modo, de sentir de otro modo, de evaluar de otro modo. La mirada de Borges trasluce de forma honesta un saber erudito, fino y atávico.

A lo largo de una obra prolífica, profunda y cohesiva, desde sus ensayos de juventud hasta los de su madurez, sus textos dialogan de manera incesante, unos con otros, ante la atenta lectura de sus más fervientes seguidores. Sin embargo, se percibe en este recorrido cronológico un quiebre fundamental atravesado por la década del 30′ en tiempos de la revista Sur: esa bisagra de su pensamiento y de su escritura.

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