COLUMNA LITERARIA: “No estoy muerto: solo tengo catalepsia”, de Tomás Barna. Por JESICA SABRINA CANTO

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Escritor de todo género

Tomás Barna nació en Budapest, Hungría, en 1927, es periodista, escritor de narrativa, poeta, ensayista, crítico de arte, dramaturgo, guionista de cine y autor y realizador de programas de radio. Desarrolló su carrera en Francia y Argentina, esta última es donde actualmente reside. Con noventa y dos años aún sigue escribiendo. Su libro ‘No estoy muerto: sólo tengo catalepsia’ se publicó en septiembre de 2018.

Catalogado como nouvelle, esta obra es un híbrido fascinante, mezcla de diálogos dramáticos al estilo teatral y fragmentos poéticos con perfecta cohesión. Un trabajo fuera de lo común, que rompe con lo conocido en literatura. En el libro el autor cuenta una hipotética situación donde él mismo está en su velorio, en una sala de velatorio, donde escucha y percibe todo lo que ocurre a su alrededor, donde sus seres queridos y otros no tanto van a despedirse y desde allí recuerda fragmentos de su vida. No se guarda nada, agradece y saca a la luz hipocresías, dice lo que piensa y expone los sentimientos de un hombre con un largo recorrido, con grandes cosas vividas. Referencias musicales, fílmicas y literarias, momentos de humor y de nostalgia, todo esto aparece condensado en esta obra, en la que ni una palabra está de más.

“Esto podría titularse, también, “Grotesco en Fa Mayor”, porque –en realidad– me río de lo que fui y de lo que soy”, es la oración inaugural de No estoy muerto: sólo tengo catalepsia, que sintetiza todo el universo contenido en el libro. En su texto Semblanza de un Escritor inefable (que fue leído en la presentación del libro y figura impreso dentro del mismo) David Sorbille describe a Tomás Barna como “un escritor mayúsculo que cincela con su inagotable inspiración plena de sentimientos, vibraciones, sutilezas, conciertos de paisajes espirituales que nos deslumbran con su belleza y sabiduría y, también, con saludables extravagancias”. Dice también: “En nuestras charlas telefónicas, Tomás me demuestra con un lujo de detalles, el valor pleno de su cosmovisión, su metafísica cruzada con un humor singular, pletórico de matices, de sutilezas y lo que él mismo denomina: <>, nada más ni nada menos.”

Datos del libro: No estoy muerto: sólo tengo catalepsia, de Tomás Barna (2018, Enigma Editores, Género: nouvelle, Págs. 78).

Otras obras publicadas de Tomás Barna: Fascinación del misterio; Prodigios,
exaltaciones y gozos; Exploraciones, embriagueces, éxtasis; Un albatros en el abismo;
¡Sentir, arder, vibrar!; Amor y plenitud en el absurdo viaje hacia la muerte; Los intensos goces de la escritura; Ciclos de soles, de noches y de pájaros; Voces interiores,
meditaciones, reminiscencias; Con alma y vida; Amor y tango en púrpura y azul; Sueños, imágenes y sortilegios; Diez miradas sobre el amor; Cita en París; Variaciones
concertantes a la luz de los crepúsculos.

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