COLUMNA LITERARIA: “El impostor”, de Javier Cercas. Por JESICA SABRINA CANTO

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QUERER COMPRENDER

En 2005, un caso de falsificación de identidad revolucionó España. El
historiador Benito Bermejo descubre y demuestra que Enric Marco, miembro destacado de la asociación de víctimas nazis más importante de España, jamás estuvo en un campo de concentración del Holocausto, como esta persona afirmó y relató durante décadas dando numerosas conferencias de promoción de la memoria de esa época oscura de Europa. La noticia invadió los medios mundiales durante varios días, mucho se dijo y escribió sobre este hecho, incluso se realizó un documental.

Desde el punto de la crónica, la cual considero un género literario híbrido, me interesa destacar el libro ‘El impostor’, de Javier Cercas. En éste no solo se cuentan los hechos, sino el proceso de recopilación de esa información, y más interesante aún, a mi criterio, las dudas e inseguridades, las reflexiones del autor sobre el escribir sobre ese tema tan polémico. Aparecen dos posturas sociales respecto a este caso que son análisis del escritor en los primeros capítulos, que es justamente la dualidad que lo demora en la decisión de trabajar sobre el caso. Se encuentra con ambas posiciones en una reunión con amistades, lo cual se relata en el libro. Por una parte, quienes opinan que no hay que buscar entender porque eso sería justificar este comportamiento inadmisible, y por otra, quienes consideran que es necesario entender el mal para crecer como seres humanos, sin que esto implique justificar los actos que la sociedad repudia. De esta última postura se aclara que para las víctimas es algo velado porque conlleva una identificación imposible por el sufrimiento causado. Por tanto, solo se puede entender desde un tercero, un otro que con la distancia puede desarmar la justificación.

Finalmente prima el deseo de comprensión, y Javier Cercas escribe este libro poniendo de manifiesto todas esas inquietudes y dualidad, de esta forma el autor se muestra como narrador y personaje a la vez, ya que no omite su papel en la que cuenta. Vemos a la búsqueda de la verdad como: una lucha que se está desarrollando, mediante la proliferación de posiciones; la lucha del escritor consigo mismo; oculta tras
la idea de la mascarada y capas de la cebolla; relacionada con las voces, con dejar
hablar al otro que es múltiple.

En este libro no hay una posición a favor del relativismo, como podría creerse a
primera vista, sino que lo que prevalece es un compromiso, es la comprensión. El texto
como objeto es un relato que vuelve a empezar una y otra vez, no hay linealidad
narrativa, ya que se da la idea de que la linealidad es una simplificación insuficiente
para la búsqueda de conocimiento en este caso. Javier Cercas utiliza la repetición, el
análisis del surgimiento de la invención de Enric Marco y las consecuencias de los
hechos. Así mismo, el autor establece sus conclusiones, pero pone en escena toda la
información dando espacio para la discusión e interpretación del lector.

Surge el tema de la ficción en contraposición a los hechos que se manifiestan
como reales. Los textos literarios difieren del testimonio, implican un pacto de lectura
diferente, por lo cual no es un engaño. Sin embargo, Enric Marco, en la entrevista con
el autor, lo pone en discusión. De este modo surge el pensar qué impacto tiene la
ficción en el mundo. Javier Cercas construye por momentos una voz intimista y una distante. Hace explícito la necesidad del distanciamiento para poder desarmar la justificación sobre el personaje de Enric Marco estructurando el foco del relato en pos de la idea de la comprensión. La investigación y el reportaje se ven implicados mutuamente en una búsqueda de lo fehacientemente ocurrido.

Esto plantea una voz que es múltiple, pero que lo es dentro de un mismo personaje por las múltiples versiones que arma sobre su historia de vida. La conversación por momentos se vuelve intimista en ciertas ocasiones donde el entrevistador cree entrever una colacción de develamiento sincero por parte de Enric Marco, mientras que se muestra más distanciado en los momentos donde escucha al entrevistado sin creer o con la duda de no saber si puede creer en lo que le cuenta y lo aclara señalando explícitamente “Marco dice que…”. A su vez hablar de sí mismo y se legitima mediante la diferencia, en un capítulo del libro donde relata una conversación imaginaria y pone de manifiesto la diferencia del engaño entre su propia narrativa ficcional y el falso testimonio de Enric Marco.

Datos del libro: El impostor, de Javier Cercas (2014, Editorial Random House, Barcelona, Género: novela de no ficción, Págs. 420).

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