COLUMNA DE OPINIÓN – Reflexiones acerca de “EL PAPEL DEL ARTISTA EN EL SIGLO XX”, de ROBERT MORGAN. Por Miguel Ángel Moser

¿Podría existir un arte, sin los artistas, las obras de arte y sin público? 
El Artista es un individuo concreto que plasma en la Obra de Arte su sensibilidad, su pensamiento, sus conocimientos técnicos, comunicando a través de un lenguaje propio que es asimilado y percibido por la sociedad. 

Según el parecer tradicional, sin artistas no habría arte. El arte necesita del realizador y viceversa. Del mismo modo el artista y la Obra de Arte, necesitan del público, que complete el hecho artístico, participando del proceso creativo. 

La figura del artista ha ido evolucionando, sufriendo modificaciones con el trascurrir de los años. 

El crítico de arte y artista estadounidense Robert C. Morgan analiza la globalización económica, y en ella las relaciones que la obra de arte establece con el mercado y la posición del artista. Según Robert C Morgan, el actual orden económico convierte a la Obra de Arte en mercancía, similar a un accesorio de moda, que responde a patrones de la publicidad corporativa.

Intereses y criterios ubicados por fuera del arte los que legislan sobre este. “Cuando entra a jugar el dinero, el argumento se aparte de la obra y se concentra casi exclusivamente en la mística del artista.” Los Artistas alteran las expresiones culturales más primitivas para hacerlas potables a una mirada global.

Morgan establece una contradicción: Por un lado, un mundo desarrollado, capitalista, globalizado económicamente, que entiende a la globalización cultural como la conversión de las obras de arte en mercancías y cuyo éxito se mide por el dinero que produce y por otro lado, las sociedades subdesarrolladas, tradicionales que permiten que sus integrantes mantengan una relación armoniosa con la naturaleza, lo que constituye el fundamento de su cultura y de su producción artística.

Instituciones y mediadores del arte contemporáneo. Poder, influencia, autoridad.

El mercado: 

En un mundo desarrollado, capitalista, globalizado económica y culturalmente el mundo del arte se ve cada vez más atrapado por el dinero, “la estética cede su lugar a la potencial capacidad de colocarse efectivamente en el circuito mercantil que puede producir ganancias económicas.” El mercado actual desprecia el pasado y la tradición, ve a ambos como reliquias sin importancia. Morgan afirma que el arte se ha visto subsumido por la lógica del mercado, el dinero, ejerce su poder.

Los Medios de Comunicación, la Publicidad: 

Al servicio de ese poder, ejerciendo su influencia, tenemos a los medios de comunicación, “que establecen honores y deshonores, que pueden convertir a los artistas en celebridades en un día o someterlos al anonimato al día siguiente.” “el usurpador tiempo de los medios”, que solo tienen como preocupación el dinero, la velocidad para identificar el nombre del artista, el precio y el valor de la inversión en la siguiente subasta. 

La crítica:

“La crítica se ha convertido en parte del mercado, que fabrica y legitima tendencias, constituyéndose, en verdad, en “seudocrítica” que se dirige especialmente al comprador”. El curador también ejerce su influencia, su poder. Su figura a veces puede opacar a la del artista. Su trabajo es fundamental para el entendimiento e interpretación de las obras de arte. Actualmente el curador se ha convertido en la figura del arte que sustituye al artista y al crítico de arte.

El mercado, los medios, la crítica, ejercen su influencia para que creadores provenientes de sociedades tradiciones, subdesarrolladas, cuya producción artistica tiene una armoniosa relación con la naturaleza, cuando logran acceder, “ascender” al mundo globalizado, capitalista, son presionados, se los “convence” a reorientar sus expresiones artistas. Vivimos en un mundo acelerado, cuando el artista necesitaría de un tiempo más calmado para desarrollar sus propuestas artísticas. Un mundo global-técnico con constantes actualizaciones tecnológicas que traen como consecuencia que el arte pierda su significación. Es necesario que el tiempo histórico retome su lugar y desplace al tiempo mediático

Morgan fija su posición crítica al tipo de conformidad invasora y efectos homogeneizadores que ha producido la globalización desde sus inicios, que ignora las necesidades y realidades culturales de personas originarias, para imponer recursos compartidos, a fin de obtener prosperidad para el Tercer mundo. Las políticas económicas no sólo producen resultados económicos, también impactan en el modo y la calidad de vida que esas personas han elegido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s